Mañana se recuerdan los 196 años de una gesta histórica tal vez una de las más importantes para nuestro país: “El Desembarco de los Treinta y Tres Orientales “ o como también se le llama “Cruzada Libertadora”, hecho acaecido el 19 de abril de 1825.
Los detalles de los preparativos como los del desembarco son conocidos por todos, como dice el historiador Alfredo Castellanos cuando cita las memorias de uno de los participantes: Luis Ceferino de la Torre quien sostiene. “se hallaban emigrados en Buenos Aires muchos patriotas orientales que habían tomado parte activa en los sucesos de 1823 de Montevideo.
La Batalla de Ayacucho, ganada por los patriotas en 1824, inflamó el entusiasmo de los emigrados jurando sacrificar sus vidas por la libertad de su patria dominada por el imperio de Brasil.
El 19 de abril de 1825 partieron en dos lanchones: uno desde San Isidro y el otro desde Brazo Largo y en la madrugada del 19 de abril se encontraron en la Playa de la Agraciada desembarcando para dar lugar a la lucha.
Luego del desembarco, una vez de haber recibido caballos que les acercaron Tomás Gómez y los hermanos Ruiz, derrotaron una pequeña fuerza que les salió al cruce en Dolores, y de ahí se apoderaron de Villa Soriano, dirigiéndose luego a San José.
El hermoso cuadro de Juan Manuel Blanes, pintado al óleo en 1878 por el artista en el mismo lugar del hecho, muchos años después, fue restaurado el 17 de abril de 2015 por las artistas Claudia Barra y Matilde Endhardt y mide 311 cmx 564 cm.
El artista plasmó no sólo la figura de Juan Antonio Lavalleja con la bandera que dice “Libertad o Muerte” sino las distintas vestimentas que dan la idea de los que componían el grupo que eran indios, africanos, negros, militares y vecinos.