El cumplimento de la prueba era para conseguir 30 mil dólares para el nosocomio younguenses y unas 2000 personas se acercaron a la plaza a pesar de lo inestable del tiempo.
10 minutos antes de lo previsto por la organización y sin previo aviso unas 300 personas comenzaron a tirar de la cuerda y a raiz de la llovizna las vias del tren estaban resbaladizas. Esto hizo que el impulso que la locomotora tomó, atropellara y arrollara a quienes estaban más cerca. Entre las personas estaban tirando, mujeres, adolescentes y niños. Lamentablemente 8 personas perdieron la vida en esa jornada solidaria.
La justicia no encontró instituciones responsables por la tragedia e incluso el maquinista quien era implicado, resultó absuelto 3 años después del hecho.
Hoy la ciudad recuerda a los desaparecidos en aquel hecho al cumplirse 15 años. Un hecho que generó una marca que queda a través del tiempo. No hay ni un habitante del lugar que no haya sido "tocado" por el hecho.