Con el confinamiento y las recomendaciones de “quedarse en casa” para cuidarse del contagio de COVID 19 la gente sale menos a almorzar o cenar fuera de sus domicilios.
En una recorrida por algunos restaurantes y bares de Dolores, pudimos conversar con propietarios de estos comercios quienes afirmaron que desde el mes de marzo cuando comenzó este flagelo, se ha notado la disminución de los habituales comensales que concurren a almorzar o cenar fuera de su casa.
Eso fue en aumento tal vez por la cantidad de casos de COVID 19 que se registran día a día y la gente tiene más cuidado, hay mucho temor, sobre todo las personas mayores que son quienes concurren más a estos lugares y no desean estar cerca de mesas donde hay personas desconocidas o de otros lugares que llegan a esta ciudad por diferentes motivos.
Sin embargo y para poder “balancear” este problema, algunos han aumentado los pedidos a domicilio, que siempre es de comida rápida, como pizzas, chivitos, sándwiches calientes, milanesas al pan, etc.
En otros casos elaboran viandas sencillas que envían diariamente o por pedido.
Además en Dolores hay supermercados que elaboran comida y para muchas personas es una solución.
En el caso de los bares el efecto de la pandemia se ha sentido más porque son lugares casi siempre nocturnos y la gente trata de no salir a la noche.
Ni baristas ni dueños de restaurantes creen que al aumento de dos horas más decretadas por el gobierno ayer para el cierre de los mismos, sea una solución porque en el interior la gente no sale y lo peor es que algunos han tenido que enviar a seguro de paro a mozos, cocineros, porque el trabajo ha disminuido considerablemente.