Aunque para su propia población Argentina ha logrado apenas 300.000 de las casi 45 millones que necesita, ha ofrecido a Uruguay y a Bolivia facilitar contacto para que ambos países puedan acceder tanto a la Sputnik como a otros laboratorios. Fernández habló con el canciller uruguayo Francisco Bustillo y se puso a su disposición.
Advirtiendo que "lo que se viene" es muy dificultoso, el presidente del vecino país dio una muestra de acercamiento político y humano al sostener que ha ofrecido su ayuda a Uruguay y Bolivia en el tema de las vacunas.
Fernández dijo que mientras exista una demanda real de vacunas y se demore la producción, las compras se están concentrando en los países de mayor capacidad económica ya que el mundo central ha acaparado las vacunas para ellos y las naciones de la periferia están buscando vacunas con la misma preocupación y las mismas dificultades que Argentina. El país vecino está negociando con otros laboratorios además de los acuerdos que ya firmó con Rusia y con Astra-Zeneca, que desarrolló una vacuna junto a la Universidad de Oxford y también con la alianza internacional Covat que depende de Naciones Unidas.
Destacó que son menos de diez los países en todo el mundo que comenzarán a vacunar antes de que termine este año. Mañana comenzarán a aplicar en Argentina las primeras dosis de Sputnik. El plan es para inocular en 2021 a la población con 51 millones de dosis. Trabajarán116.000 integrantes de los equipos de vacunación en 7.749 establecimientos de la salud.
Argentina tiene 42.500 fallecidos y lleva ya más de un millón y medio de casos desde que comenzó la pandemia.