Las demoras del gobierno en definirse con respecto a la compra de las vacunas, está comenzando a originar cruces no sólo entre sectores políticos, sino hasta en los propios medios de comunicación donde los periodistas discuten entre sí argumentos vinculados al tema. El silencio del gobierno y la indefinición contrastan con la rapidez en que se extienden los casos.
El rápido crecimiento de los contagios tanto en Montevideo como en varias partes del interior, está comenzando a inquietar. Mientras laboratorios y centros de salud trabajan al límite para poder cumplir con tests de COVID-19, se detectaron demoras de hasta una semana para obtener los resultados de los exámenes.
1.000 tests es lo máximo que pueden hacer los laboratorios mientras las mutualistas están llegando al límite diario, originando gestiones con autoridades del Ministerio para plantear el problema de la necesidad de personal preparado.
ASSE planea adquirir más hisopos a Estados Unidos.
El caso del jerarca del MSP Franco Alaggia que le valió su remoción después de enviar un mail a representantes del laboratorio Pfizer donde expresaba que Uruguay no estaba interesado en la vacuna, originó una cantidad de nuevas preguntas tras circular la versión de que el jerarca no actuó por iniciativa propia, sino que reflejó una opinión que existía en filas ministeriales.
El Senador Manini Ríos dijo que Uruguay tiene que apurar la compra de vacunas y defendió a Alaggia indicando que el rechazo a la vacuna Pfizer se hizo en otro marco cuando no se había disparado la curva. Pero de cualquier manera la duda está en saber por qué mientras Chile ya tiene la vacuna en su territorio y Argentina la recibirá hoy, Uruguay ni siquiera sabe a qué laboratorio le comprará, manejándose todo tipo de interpretaciones.