El doctor Roberto Canessa es un profesional que a través de sus charlas y su trabajo diario se ha caracterizado por saber enfrentar la vida, buscar herramientas para sobrellevar los diferentes momentos y principalmente dar ese mensaje de esperanza.
Durante muchos años ha transmitido las vivencias del milagro de Los Andes, pero en este año tan particular, cuando se inició la pandemia fue el primero en alentar a muchos para preparar los respiradores que podrían ser necesarios y también por otro lado, impulsó un grupo de cultivos hidropónicos que creció y se multiplicó y hoy tiene referentes en muchos puntos del país.
Ayer, a 48 años del hallazgo de los sobrevivientes de Los Andes, le solicitamos al profesional una reflexión, indicándonos que “lo que vivimos nosotros fueron momentos terribles, parecía que morirse era la opción y a veces uno siente que es imposible lo que querés lograr, pero hay que seguir buscando eso porque es la única salida. Es como la vida, cuando a uno le dicen que tiene cáncer y piensa que está todo agotado, pero se sigue buscando porque la única opción que nos queda en todo momento es luchar.
En la cordillera en ese tiempo lo único que nos quedaba era luchar, no teníamos otra salida y seguir con un mismo espíritu para que las cosas fueran más fáciles.
Cada año que pasa para nosotros es un momento muy especial, esta noche (ayer) realizaremos un zoom con todos los sobrevivientes recordando esos momentos cuando nos hallaron y aun tenemos muy latente haber podido ir al lugar en el 2019 con todos los nietos, con los familiares de aquellos que no volvieron, siendo jornadas realmente muy emotivas. Siempre digo que hay que disfrutar con lo que uno tiene y esa es la consigna de este año”.
En relación a los diferentes prototipos de respiradores que se alentaron a construir en todo el país, Canessa señaló que “eso nos mostró que los uruguayos no se entregan, salimos a pelearla, fueron momentos muy lindos y emotivos y en lugar de sentir que la pandemia nos iba a tomar desprevenidos, le salimos al cruce y surgieron muchos modelos. Afortunadamente después no fueron necesarios pero, en las últimas horas nos llamaron desde Argentina donde están con muchas carencias porque esta situación viene de antes y en algunas comunidades de ese país ni siquiera tienen un ambú.
Nosotros en Uruguay estamos mucho mejor porque en la actualidad hasta los salvavidas de la costa tienen ese equipo, evitando de esta manera tener que practicar respiración boca a boca a quien así lo requiera.
La verdad que para nosotros fue muy agradable intercambiar la información con nuestros hermanos argentinos y la experiencia que vivimos en los primeros meses de la pandemia poniendo todos nuestros conocimientos al servicio de la gente, nos permitió sobrellevar esos momentos en los que no sabíamos realmente qué iba a pasar”.
Sobre los cultivos hidropónicos y el grupo que él propulsó, reflexionó indicando que “en momentos donde había amenaza de muerte, salimos al cruce con la vida, con esas plantas, toda la producción y donde la familia se involucró, aprendió algo básico en lugar de tener esa vida tan sofisticada que llevábamos adelante y realmente ha sido una satisfacción producir los alimentos para nuestro consumo y para compartirlos.
Aquí el éxito fue de la gente que se acercó, que escuchó, aceptó esta idea y encontramos en diferentes lugares personas sensacionales que quisieron colaborar y ahora he multiplicado amigos por tantos lados del país”.
Finalmente, le pedimos una reflexión por estas jornadas que vamos a vivir, indicando Canessa que “va a ser un momento donde la mayoría de las familias van a festejar que no fueron afectadas por el virus y debemos tener la solidaridad de acompañar a aquellos que han perdido a sus seres queridos. Creo que serán momentos de recogimiento y agradecimiento y de saber que tenemos mucho más para festejar que para quejarnos. A veces uno no se da cuenta de todo lo que puedes perder hasta que ‘se te cae el avión’ y de un momento a otro, nada te agrada en la vida, pero debemos pensar que en esta situación por lo menos a la distancia podemos felicitarnos, alegrarnos, disfrutar de las cosas más sencillas como un amanecer y también de los más jóvenes y de los más viejos, porque esos muchachos van a comenzar a dejar de necesitarnos y los más viejos se van a ir yendo, por lo que sin dudas, esos dos grupos deben reflexionar y disfrutar de la vida”.
Canessa tuvo palabras de recuerdo para Mercedes cuando cumplió el internado en el hospital “Zoilo A. Chelle” y de muchas familias que lo recibieron con todo cariño.