Como es tradicional Monseñor Carlos María Collazzi ofreció su mensaje de Navidad en el día en que la Diócesis celebró un nuevo aniversario. Luego de conocerse el mismo, fue consultado sobre la situación que se aprecia desde la iglesia por la que están atravesando muchos de los fieles, agregando este que “nosotros desde la fe sabemos que todo tiempo es tiempo de Dios; tiempos lindos, feos, con sol, con oscuridades, con pandemia o con salud y siempre como decimos en los matrimonios fieles al Señor en la salud y en la enfermedad.
Este tiempo en particular está manifestado por esta gran incertidumbre, por esta realidad que vivimos de preocupación, pero a la vez de esperanzas, de un mundo nuevo, mejor, donde la fraternidad esté presente y donde no nos dejemos atrapar por cosas efímeras que al final no conducen a nada”.
En relación a las celebraciones previstas para la Nochebuena, Collazzi adelantó que “estamos a la espera de lo que nos indique el intendente de Soriano y por eso, por ahora, mantenemos el protocolo vigente en las misas. Para la Nochebuena tenemos prevista una misa a la hora 20 en el atrio de la Catedral donde se levantará el altar, procurando de esta manera que la gente pueda estar a distancia ubicándose en Plaza Independencia. Será transmitida a través de diferentes medios”.
Sobre los encuentros de los diferentes grupos católicos, el obispo señaló que “ha sido difícil reunir a los grupos porque hemos tratado de hacer la menor cantidad de encuentros interpersonales y gracias a Dios el Señor nos ha bendecido porque no hemos tenido ningún foco en la iglesia, pero sabemos que todos estamos propensos a que nos ocurra. Algunos datos objetivos de la pandemia no se conocen y en eso debemos destacar la gran solidaridad que se está manifestando con los carenciados y sólo basta venir los días sábados cuando distribuimos las canastas para ver el apoyo que estamos teniendo. La comunidad ha confiado en la iglesia para hacer llegar a los menos pudientes, los insumos necesarios para salir adelante. Esto no es nuevo en Soriano y eso habla bien de nuestro pueblo, sólo basta recordar el tornado de Dolores que pasó y demolió, pero también hubo un tornado de manos solidarias que permitieron levantar lo que estaba destruido. Eso es una característica para alabar al Señor, porque donde hay amor, allí está Dios”.
Respecto a las obras previstas en la capilla de Villa Soriano, Collazzi recordó que “se ha firmado la documentación con la Comisión de Patrimonio y ahora se está gestionando un convenio con el Ministerio de Transporte y Obras Públicas y están un poco demoradas las obras, dado que el párroco de Dolores ha presentado algunos problemas de salud, pero está todo pronto para iniciar las obras de mantenimiento”.