Protestas y arrestos de manifestantes en varias ciudades de Estados Unidos pautaban la actitud de partidarios de Biden y Trump, que dividían sus reclamos entre pedidos para que avanzara el escrutinio o que volvieran a contar los votos. Simpatizantes de Trump piden detener el conteo en Michigan, estado clave para las elecciones, mientras decenas fueron arrestados en Portland y Nueva York.
Joe Biden pidió calma y paciencia, confiando en el triunfo y admitiendo que el recuento de votos lleva su tiempo.
Por su parte Donald Trump anunció la presentación de una querella diciendo que tiene pruebas de 10.000 votantes que votaron en Nevada sin residir en el estado.
La clave está en los estados que aún no han culminado los escrutinios muy parejos (Georgia, Pennsilvanya, Nevada y Arizona).
Trump insiste con twitters cada pocos minutos hablando de fraude, corrupción y misterio, a los que atribuye los cambios en la cantidad de votos.
El último recuento de votos electorales marca 253 para Biden y 213 para Trump mientras Fox News discrepó con la cadena CNN indicando que los guarismos están 264 a 214.
En un comunicado la secretaria de Estado de Nevada explicó que quedan más de 190.000 votos por contar y que por lo menos hasta el fin de semana no se podrá saber quién será el próximo Presidente de Estados Unidos.