En una de las más reñidas elecciones de la historia, los dos candidatos se disputaron hasta último momento los cuatro últimos estados que perfilaban a Joe Biden como ganador. Fue récord de votantes de toda la historia. Donald Trump se anticipó al resultado y anunció que aparecieron papeletas sorpresa, ya que en algunos estados sólo se aceptaron los votos que llegaron el día de la elección descartándose los que llegaron posteriormente.
La guerra de comunicados caracterizó la jornada de ayer donde continuó casi hasta el final la contabilización de los sufragios. El país quedó dividido en dos dentro de una gran paridad desde el punto de vista de la cantidad de votos, aunque en la suma de votos electorales Biden se posicionó en el primer lugar.
Para el Senado y el Parlamento (aún sin terminar de contar) hubo también mayorías republicanas en el primero y demócratas en el segundo, lo que anticiparía una gran dificultad a la hora de gobernar las leyes que pasarán por el Congreso. En algunos estados aún no se había proyectado un ganador cuando Biden estaba a menos de veinte votos electorales de alcanzar la presidencia.
Todos los ojos estaban puestos en el medio oeste donde la elección estaba lejos de terminar con millones de votos pendientes en estados claves como Pennsylvania con papeletas que se emitieron antes del día de las elecciones y que aún no se contaban.
Trump pidió que se detuviera el conteo que está en marcha en todo el país y afirmó que los demócratas estaban tratando de robar la elección.
Biden dijo que ganó el voto popular junto a Harris y el Presidente Trump reiteró sus acusaciones en sucesivos tuiters.
Los estados donde terminó definiéndose la elección son Pennsylvania (20 votos electorales) ganaba Trump, Georgia (16) ganaba Biden, Carolina del Norte (15) ganaba Trump, Arizona (11) ganaba Biden, Nevada (6) casi empatados y Alaska (3) ganaba Trump.