Miguel Angel Ramírez Iglesias de 41 años, con antecedentes penales por violencia fue imputado en la tarde de ayer por la justicia, de un delito de homicidio muy especialmente agravado en grado de tentativa. Mientras su mujer E.M. de 70 años, se encuentra en gravísimo estado en Rosario, el agresor relató los hechos que llevaron al desenlace y dijo que el incidente se produjo cuando la mujer se negó a tomar mate reprochándole a la señora algunas manifestaciones vertidas por ésta.
Más tarde tomó el martillo que tenía en la cocina y la golpeó por la espalda en la cabeza y en la cara tras lo cual intentó ayudarla pero al observar que no tenía pulso, salió corriendo de la casa buscando ayuda a un vecino policía.
La Fiscal y la Jueza consideraron que era imprescindible analizar si se encuentra en sus cabales por lo que, en tal caso, debería ser internado en el Psicosocial. El imputado que deberá cumplir con una prisión preventiva por 180 días ha manifestado reiteradamente sus intenciones de terminar con su vida.
Ramírez Iglesias tiene varios antecedentes penales, el más grave, fue un recordado homicidio cometido cuando era menor de edad. En el año 1996, ingresó a una casa de Zorrilla casi Sarandí y asesinó a una mujer de edad avanzada que vivía sola. Los vecinos la apodaban “la morocha” y fue justamente una señora que alertó del crimen al no verla durante todo un día.
En ese momento, el jefe de policía era Ernesto Bonetti y el actual jefe de Policía, Martin Botto era el comisario de seccional 1era. El crimen fue cometido en diciembre y aclarado meses después, tras tener a otras personas en averiguaciones entre ellas a un bombero que nada tenía que ver con el hecho de sangre.
Posteriormente, en 2008 fue responsable de haber apuñalado a Giordano Oliveira.