El proyecto de Ley del Presupuesto en el plenario de la Cámara de Diputados, dividió claramente las aguas entre la coalición de gobierno y el Frente Amplio. El debate comenzó con la lectura de los informes y discusión de aspectos generales y continuará hasta el viernes a la medianoche cuando el proyecto pase al Senado.
Ayer algunos de los temas más polémicos del debate que irónicamente comenzó un domingo, pasó la discusión de quién se hará cargo de la Unidad Agroalimentaria, conocida como UAM, que maneja la centralización, recepción y distribución de toda la producción hortifrutícola.
También fueron polémicos los temas vinculados a cómo se integrará el Consejo Honorario de las Instrucciones Generales de Fiscalía, para que el Poder Ejecutivo tenga más incidencia en la definición de la política criminal y el pasaje desde el Ministerio de Vivienda a la OPP, del Plan de Erradicación de Asentamientos, quizá el más sensible de todos por sus repercusiones a nivel de un sector muy codiciado por los partidos políticos.
En el plano económico y filosófico, se fueron alternando en su defensa o descalificaciones. Del lado del Frente Amplio los discursos se alinearon en que la propuesta del gobierno se basa en recortes que no han sido especificados dónde se aplicarán y qué políticas no se van a poder implementar. Hubo expresiones fuertes como la de Alejandro Sánchez quien se basó en que desde el gobierno "ya ha sido prendida la motosierra", agregando que "los que realmente tienen son los más beneficiados por el proyecto del presupuesto, mientras que los más pobres seguirán viviendo esa condición, debido a las reglas implacables de la competencia".
Otras expresiones duras fueron las del Diputado Gonzalo Civila que sostuvo que el texto parece hecho por el hombre manos de tijeras, por los sucesivos recortes, en un presupuesto que aunque no está hecho con maldad, se basa en creencias equivocadas.