El llamado de la Intendencia de Rivera a los titulares de los centros religiosos se desbordó ayer. Los que no pudieron ingresar han sido convocados para hoy a la mañana con el argumento de que tendrán que convencerse de que no es posible continuar las ceremonias religiosas como se venían desarrollando.
Hay 57 enfermos de los cuales 34 están relacionados al foco religioso en curso. Ahora se establece que las celebraciones deberán realizarse en la medida de lo posible al aire libre, única manera de que puedan contar con más participantes, mientras se mantengan las medidas sanitarias.
Desde la Intendencia se asegura que hubo comprensión, pero algunos pastores protestaron quejándose de que el propio gobierno tiene actitudes que están prohibidas para las celebraciones religiosas. En todos los casos argumentaron que respetan las medidas sanitarias y que han expresado hacia adentro y hacia afuera un llamado a la responsabilidad.
Se planteó evitar congregarse en centros religiosos ubicados en Livramento, así como no interactuar con ciudadanos brasileros y remitirse a su congregación en Rivera, formulándose una exhortación a no concurrir a seminarios bi-nacionales y no interactuar con centros religiosos que no estén en Rivera.