Durante casi seis meses un grupo de vecinos de Mercedes que finalmente decidió denominarse “Corazones Solidarios”, preparó todos los viernes de cada semana innumerable cantidad de platos calientes que fueron llevados a vecinos que tienen un contexto crítico y posteriormente también se le fue agregando, en la temporada invernal, apoyo con prendas de vestir y ropa de cama.
Vivián Peirano, integrante de este grupo, manifestó a Crónicas que “la tarea se inició cuando se desató la pandemia y entre un grupo de amigos armamos una estructura que nos permitiera llevar alimentos, en un principio una vez a la semana. La primera acción fue el viernes 17 de abril y se culminó con esta actividad el pasado viernes 25. En ese tiempo se entregaron 5 mil platos calientes y en algunas oportunidades se pudo también acercar alguna fruta. La elaboración de la comida se hizo en casas particulares y se fueron identificando familias con necesidades alimenticias a las que se les entregaban las bandejas, en FUCVAM se dejaban 75 viandas, luego el grupo se dirigía hacia la provisión ‘El Pajarito’ de la familia Da Silva en el barrio Jardines del Hipódromo, donde había otro número considerable de familias esperando su comida; también se concurrió hasta donde residen algunas familias en predios de AFE y se asistió a cuatro familias residentes en la zona de Pense.
Durante todos estos meses también se nos fue acercando una innumerable cantidad de prendas de vestir para diferentes edades y también ropa de cama para el invierno, todo lo que fue entregado a las familias, evaluándose primero las necesidades de cada una. En agosto, en el marco del Día del Niño, varios de quienes integramos el grupo, nos vestimos con trajes de payaso y conseguimos juguetes, logrando así que los niños tuvieran una jornada muy particular.
Semanalmente la cantidad de platos calientes oscilaba entre los 260 a 280 por viernes y esto pudo concretarse gracias al apoyo de casi medio centenar de personas que fueron aportando los diferentes comestibles y otros elementos que nos permitieron elaborar la comida.
Contamos con equipos que se fueron comprometiendo con la tarea, algunos preparando la comida y otros yendo a repartir a los diferentes lugares. En algunas oportunidades tuvimos el aporte del Club de Leones y de los Senior del club Bristol.
Sólo tenemos palabras de agradecimiento para todos quienes nos apoyaron en esta idea que, en definitiva generó este grupo y en cada bandeja de comida que entregamos los viernes, siempre se la acompañó con un mensaje esperanzador y de fe.
A mediados de octubre iniciaremos una actividad con merendero en Jardines del Hipódromo; días pasados realizamos un beneficio para Nicolás Franco, fijándose para el 17 del mismo mes una nueva venta de tortas fritas, que se realizará en la rambla de Mercedes”.