El director profesor Juani Méndez reconoció que “estamos muy contentos por haber podido retomar las actividades presenciales y es en esa instancia donde hemos encontrado personas que se sienten satisfechas de haber retomado la presencialidad con todos los cuidados necesarios y otros que están un poco desmotivados o cortaron con la rutina que tenían a principios de año. Por esta razón han quedado varios cupos libres y la política de la escuela es darle la oportunidad a quienes quieran estudiar y sabemos que muchos han consultado para inscribirse.
La escuela está dividida en dos secciones: una que va desde los 4 años hasta los 8, que son los ‘jaceritos” y luego desde los 8 sin límite de edad, logrando un trabajo conjunto entre todos que nos ha dado ya sorpresas desde el pasado año.
En lo personal tenía una clase con una niña de 8 años y una abuela de 77 que se fusionaban en forma increíble, viendo cómo ambas se ayudaban y motivaban.
En esa segunda área tienen clase audio-perceptiva, ensamble e instrumentos. Todas las clases son grupales, pudiendo optarse por trompeta, trombón, bajo y contrabajo, piano y guitarra, con muy pocos cupos, violín, viola y violonchelo y saxo. Las inscripciones se pueden registrar en Paysandú 835, son en forma presencial y no es necesario conocer de música, como tampoco tener instrumento, ya que los primeros años se facilitan desde la escuela.
Estamos viendo la posibilidad de realizar alguna presentación sobre fines de año, pero todo dependerá de cómo se vaya desarrollando la pandemia, a los efectos de no exponernos y respetar toda la normativa sanitaria que se nos indica”.
Consultado sobre la posibilidad de ofrecer en el 2021 la enseñanza de bandoneón, Méndez afirmó que “venimos trabajando con integrantes de ‘Esta Orilla’, con quienes el pasado año organizamos el Festival de Tango y siempre está en carpeta dictar clases de ese instrumento. Lo que ocurre es que hay muy pocos docentes y debemos tener un número importante de interesados para desarrollarlo”.