El Presidente del CODICEN Robert Silva hizo referencia al desafío que se abre a partir de ahora para la presente administración en cuanto a la búsqueda de logros en la educación pública. Si bien no hay mucho margen porque las clases terminan en diciembre, los bachilleratos podrían terminar después, pero reconoció que será muy difícil alcanzar la meta del 75% de egreso al término del bachillerato, que fue uno de los puntos de más discusión durante la campaña electoral.
Silva reconoció que se continuará con las disciplinas, pero éstas tienen que generar competencias según los niveles donde el estudiante trabajará con proyectos relacionados con lo que sucede en el mundo, adecuándose a otras realidades en materia de currícula.
Para el titular del CODICEN, el estudiante necesita nuevas herramientas para insertarse con éxito en una sociedad que está en constantes cambios, ya que hoy por hoy egresan sin aprendizajes mínimos, tanto para continuar trabajando como para insertarse en el mercado de trabajo.
Enemistado con lo que califica de "discursos vacíos", prometió que durante esta administración la educación va a ir directamente a concretar hechos, porque la sociedad está reclamando transformaciones de fondo y se ha constituido un equipo que combina gente que conoce el sistema con académicos de primera línea.
Al hacer referencia a los planes y a los programas, Silva dijo que "si seguimos con el liceo que trabaja con la repetición como principal medio de promoción, no se llegará a un buen fin" y prometió instalar los 136 liceos modelo, que fueron anunciados durante la campaña electoral.
Si bien la situación sanitaria ha puesto barreras a la hora de hablar de concreciones, el titular del CODICEN opinó que se desea realizar una evaluación para saber desde dónde se establecerá el punto de partida porque se necesitan mejorar los guarismos del 2017.