Según el seguimiento de la manga de langostas que hace el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria de Argentina, ayer de tarde estaban a unos 20 kilómetros del río Uruguay, frente a Villa Constitución, departamento de Salto.
El director de Servicios Argícolas del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) Leonardo Olivera, dijo ayer que de acuerdo a la información que envió Argentina, la manga de langostas comenzó a moverse hacia el noreste. Olivera aseguró que eso es "una buena noticia", pero que igual siguen en "alerta máxima" y con medidas de prevención. Tienen listos los aviones fumigadores y personal del Ejército desplegado en el territorio, cerca de la costa, para colaborar con las autoridades.
Además, técnicos del Ministerio recorren la zona para alertar y auxiliar a productores que se puedan ver afectados por la plaga de este insecto.
En ese sentido Olivera dijo a la prensa que “lo ideal” sería que si las langostas entran, se posen en una zona ganadera, a campo abierto, donde sería más fácil su fumigación.
Por el contrario, harían un daño mayor si vuelan hacia plantaciones citrícolas o apícolas.
“El tiempo nos juega en contra”, dijo Olivera, en referencia a que los días fríos y secos hacen que las langostas se queden donde están y se desplacen mucho menos.
Por el contrario, las temperaturas altas y el viento del oeste, como ocurre por estas horas en el noroeste de Uruguay, “podría presionar a que la langosta entre”, dijo el jerarca del MGAP.
Las lluvias, complicarían además la fumigación, dijo Olivera.
En cuanto a los insecticidas que usarán para matar a las langostas, el director de Servicios Argícolas del MGAP aseguró que se aplicarán “en muy bajo volumen” para “tener el menor impacto posible”.
Olivera recordó que se trata de una medida excepcional que no se aplica hace 80 años.