En los últimos días vecinos de Villa Soriano han hecho sentir su inquietud reclamando que se haga algo para conservar históricas construcciones que existen en la localidad y corren riesgo de desaparecer.
Ese es el caso de la fachada de la casa de los Galarza que está apuntalada desde hace muchísimos años, quedando sólo el frente de lo que fue la edificación y las antiguas rejas.
Algo similar ocurre con una casona, que en otras épocas perteneció a las oficinas del Correo y que el paso del tiempo sigue deteriorando.
Para ambas construcciones se reconoce que desde la Intendencia y la Junta Departamental se han realizado innumerables gestiones a nivel de la Comisión Nacional de Patrimonio, con la finalidad de encontrar recursos que permitan recuperar estos dos emblemáticos lugares que están ubicados en la calle central de la Villa y representan parte de la historia de Soriano.
Ediles han presentado propuestas solicitando la atención del lugar y pese a las múltiples gestiones, nada se ha concretado hasta el momento.
El día de la inauguración de las piezas de la colección Maeso en el museo de la Villa, Crónicas consultó a quien en ese momento era el presidente de la Comisión de Patrimonio, haciendo referencia principalmente a la preocupante situación que presentaba el frente de la casa Galarza y lamentablemente en ese caso, recibimos una respuesta evasiva con un poco de desconocimiento sobre el tema al que hacíamos referencia.
Quienes han transitado durante todos estos años en el departamento ven cómo poco a poco, el tiempo, el clima y la desidia, van provocando que puntos neurálgicos que hacen a la historia de Soriano, corran el serio riesgo de desaparecer.