La jornada de sol, la agradable temperatura y la habilitación de una amplia zona del parque Carrasquito que había sido cerrada por la pandemia, llevó a que mucho público saliera a recorrer este lugar, principalmente en horas de la tarde, apreciándose además el retorno de aquellos que realizan actividades deportivas en el mismo.
Genera un poco de preocupación el hecho de que muchas de las personas, fundamentalmente jóvenes, no usan el tapabocas como medida de precaución y el aislamiento social del que tanto se ha hablado, quedó olvidado ayer ya que tanto en esa zona como en la rambla, se apreciaron grupos de muchas personas que no respetaban el distanciamiento de un metro y medio, había ausencia de tapabocas y se compartía incluso el mate.
Las autoridades de la salud continúan insistiendo en que esta medida debe mantenerse en nuestro país debido a que en esa latitud aún no ha ingresado el invierno y sin dudas que los fríos traerán más riesgos que se sumarán al COVID-19. Todos los centros de atención están preparados para recibir a los pacientes con complicaciones respiratorias que todos los años se da, pero que en esta ocasión el número puede aumentar porque hay que tener en cuenta que el virus es resistente al frío y es donde más se adapta.
Por todo esto, no hay que bajar la guardia, se deben mantener las medidas ya mencionadas como el uso de tapabocas fuera del hogar, ya sea en la calle ó a los diferentes lugares a los que se debe concurrir, el lavado frecuente de manos y la utilización de alcohol ó alcohol gel, ventilar la vivienda, principalmente los dormitorios, dejar el calzado fuera del hogar, tener cuidado en la manipulación de alimentos los que se recomienda limpiar antes de guardar y en las compras que se realizan en los diferentes comercios.
Sin dudas que la utilización del tapabocas -aunque reconocemos que para muchos es algo incómodo- disminuirá sin dudas el contagio de estados gripales, por lo que se exhorta a que esta nueva normalidad se mantenga y entre todos, nos podamos proteger.