Brasil recibió con mucho entusiasmo la propuesta de Uruguay para crear una zona de vinculación fronteriza que (a modo de un TLC) permitirá a ciudades limítrofes de frontera internacional, unificar sus economías.
El objetivo es que dos ciudades puedan coexistir como una y que se transformen en importantes polos de desarrollo.
Indudablemente que la asociación con Brasil va mucho más rápido de la mano de las vinculaciones políticas de Lacalle y Bolsonaro.
El Presidente de Argentina Alberto Fernández (que no estará en el acto de asunción de Lacalle Pou) no hizo referencia a la reciente decisión del gobierno uruguayo electo, que prescindió de las invitaciones a los presidentes de Venezuela Nicolás Maduro, de Cuba Miguel Díaz Canel y de Nicaragua Daniel Ortega, por considerarlos regímenes autoritarios plenos.