Que el arte callejero “copó” la ciudad de Mercedes ya no es noticia, la novedad radica en cada diseño, en cada color, en cada mensaje que va dejando el artista, ese creativo que entrega en cada trazo su corazón, su vivencia, sus sentimientos, su mensaje.
Esto provoca al residente como al visitante que la caminata o el paseo por la ciudad de la forma que guste o pueda, se transforme en una oportunidad de descubrimiento, asombro y admiración.
Desde el año pasado, la productora 33Grados Festival integrada por Jesús Catsouris y Desirée Ruggiero ha logrado que este encuentro internacional ofrezca la oportunidad de ver a quien no ha podido hasta ahora, el proceso del pintado de un mural y sucede allí, en ocasiones, frente a su casa y ahora se sumaron los escultores.
Desde que comenzó hay avidez en la comunidad para conocer más y ofrecer su pared gris para que sea transformada y la monotonía se convierta en una policromía.
Crónicas ha venido recorriendo algunos sitios donde se encuentran los artistas locales y extranjeros y casi todos ellos han coincidido en expresar que ha habido un despegue del arte callejero porque el graffiti está instalado desde hace más largo tiempo. Ello puede deberse sin lugar a dudas porque pueden pintar en la calle, a cualquier hora del día, y mostrar su obra y a diferencia de los que pintan entre las cuatro paredes de su estudio, logran provocar esa emoción que se percibe en el que pasa y se detiene a conversar y hacer preguntas.
Todos se sienten parte de este festival porque de una u otra manera se incluyen, aportan, sugieren, ofrecen, se entregan y así lo viven ellos, los artistas, se sienten “como en casa”.
Otro de los aspectos sobresalientes de este festival es la presencia de la mujer en la cultura del arte urbano, dejando atrás la estigmatización de que los aerosoles y la calle son cosas de hombres.
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"Nandy" y "Cora": “Utilizamos Muchos Colores y Trabajamos el Tema de la Niñez”
Son dos chicas que llegaron desde Cali-Colombia, tienen mucho talento y así lo han demostrado en la obra que han dejado en calle Oribe casi Ferrería acera oeste de la ciudad de Mercedes.
La misma mirada de quienes forman parte de su obra expresan la alegría y profundidad con la cual fue realizada.
Nandy Tatiana Mondragón Rivera, es una artista urbana y en el mundo del street art se hace llamar Nandy. Lleva unos cuatro años pintando en la calle. Le encanta pintar rostros, mujeres, de piel oscura, que sus obras dejen un mensaje.
Constancia Ofelia Rodríguez, es otra artista callejera y en este mundo se la conoce como Cora y lleva no menos de 7 años pintando murales.
En esta oportunidad se juntaron para pintar utilizando un paleta muy variada de colores dando “vida” a una figura femenina y a un infante.
Cora comenta que es la primera vez que llegan a Uruguay y “tuvimos la fortuna de tener una conexión con los organizadores pudiendo de esta forma venir a Mercedes”.
Con respecto al festival sostuvo que lo conocieron el año pasado, “nos resultó muy interesante la movida que surgió a la ciudad y llegó a Colombia la noticia y en una especie de intercambio pudimos venir para acá”.
La Obra
En cuanto a la obra señaló que es habitual que usen muchos colores; “en nuestro país usamos colores fuertes y quisimos dejar nuestra representación en el marco de este intercambio cultural. Trabajamos el tema de la niñez y quisimos dejar niños representados en el muro”.
Los materiales utilizados son pintura látex, para exteriores, para fondear y luego usamos aerosoles.
Para elegir el diseño Cora explicó que conversó con los organizadores acerca de la temática que interesaba a la sociedad y al tiempo queríamos trabajar; “hicimos un boceto en base al muro porque es necesario tener esa referencia, luego se dibuja en la pared y se comienza a pintar. El acabado se hace con aerosol”.
El trabajo duró unos tres días debido a que la lluvia conspiró pero finalmente se terminó y puede apreciarse en Oribe casi Ferrería sobre la acera oeste. La idea es poder gestionar otro muro pero se verá.
Destacaron la amabilidad del mercedario, que en ningún momento les deja faltar algo, les ofrecen agua, jugo, frutas, “estamos encantadísimas, hemos disfrutado de la rambla, del río. La gente ha sido muy amorosa”.
Resaltaron el trabajo de los organizadores la cual catalogaron de “increíble, porque han logrado que toda la comunidad se integre y comience a entender que esto es arte”.