Jorge Ferrando, Secretario Ejecutivo del programa de Primera Infancia de INAU aseveró que la actual Administración ha hecho una importante apuesta a la Primera Infancia por conocer que es una franja muy importante en la comunidad.
Se viene terminando un proceso donde hubo un gran desafío que fue plantearse un incremento de 140 Centros CAIF en forma paralela con la puesta en marcha de otras líneas de acción que sobre todo trataran de atender las distintas demandas de las familias.
Recordó que tanto los CAIF, que son Centros de Atención a la Infancia y a la familia como los CAPI que son también Centros de Atención de Primera Infancia tienen una estructura bastante armada donde progresivamente se va tratando de incorporar la atención diaria de 1 año; planificando con la ANEP la construcción o expansión de los Jardines de Infantes que los niños de 3 años puedan ir hacia ellos y de ese modo poder acceder a las demandas que se tienen de otras familias que, “sobre todo cuando las mujeres trabajan es difícil coordinar la atención de los pequeños que forman parte del hogar”.
Sostuvo que ese es uno de los puntos importantes que se asumieron en este desafío y, en ese marco se han ido abriendo nuevos Centros y Soriano tiene proyectado empezar las obras del modelo totalmente nuevo que se viene proyectando en estos años, muy cerca donde se ubicada el Hogar Nº 5 de INAU al sur de la ciudad de Mercedes y “junto con ello hemos profundizado todo lo que es la formación en Primera Infancia”.
La Formación
Cabe destacar que la misma es responsabilidad de CENFORES, que es el Centro de Formación y Estudios del Instituto del Niño y el Adolescente Uruguayo.
Explicó que el Centro tiene como objetivo formar a las personas que trabajan en el campo socioeducativo de atención a la Primera Infancia, Niñez y Adolescencia, en sus diferentes funciones. Una de las líneas de formación es la Formación Básica de Educador en Primera Infancia que insume unas 504 horas y está destinado para quienes atienden a chicos de entre 0 a 36 meses. Esta formación consta de 3 cursos: "Curso Introductorio", "Educación y Cuidado I" y "Educación y Cuidado II". El curso introductorio tiene 90 horas de extensión, 70 horas presenciales, 18 virtuales, permite conocer los aspectos generales de las políticas sociales de atención a la primera infancia y a manejar herramientas básicas para trabajar en centros de atención a la primera infancia.
Indicó además que para ingresar a esta formación es necesario tener aprobado el ciclo de educación media básica. Agregó que en la actualidad en 18 de los 19 departamentos del país hay curso de formación por lo tanto también Soriano y lo que se busca, dijo, es la calidad de cada uno de los Centros.
La idea es que la gente que trabaja esté formada y si ya hizo algún curso pueda actualizarse.
Destacó como importante el seminario regional que días atrás se cumplió en la capital departamental porque “se trató de una nueva instancia de formación para los equipos porque allí se dictan talleres pero también se intercambian experiencias que sirven muchas veces para aclarar algunas dudas”.
Entiende que es muy motivador trabajar con niños y niñas pero, agregó, tiene que complementarse con el trabajo con las familias. No minimizó el desgaste que se sufre en esta tarea porque el funcionario debe enfrentarse a varias situaciones como maltrato, separación de los padres en ocasiones no de la forma más amigable y hay que estar preparados para contener tanto a una parte como a la otra.
La Encuesta
Ferrando habló acerca de los resultados que surgen de una encuesta que se dieron a conocer por estas horas de carácter nacional y responde a la nutrición, desarrollo infantil y salud.
“Allí se deja constancia que en aquellos niños que no viven con su papá y su mamá hay una gran ausencia de los varones, más de la mitad no tiene acuerdo de pensión alimenticia, más de la mitad no tiene acuerdo de visita y esto para nosotros también es un desafío y estamos desarrollando en los Centros una propuesta de talleres con las familias tratando de involucrar más a los varones porque la corresponsabilidad tiene que ser hoy una prioridad. No podemos seguir con la idea de que la crianza de los niños es cuestión de mujeres. La responsabilidad es de ambos porque cuando decidimos que un niño se geste hay dos personas”.
El jerarca resaltó que es muy importante para los niños tener a su papá presente aunque estén separados y es muy bueno para los varones que nos dejen ver nuestros hijos porque “nos permite desarrollar nuestra veta más sensible de cuidar y dejarnos sorprender por nuestros hijos”.
Por otra parte significó que es importante estar atento y escuchar a los más pequeños y que eso no significa que hay que dejarlos hacer lo que quieran, “Hay una confusión de que ahora con los derechos del niño, éstos hacen lo que quieren pero en realidad lo que creemos es que hay que respetarlos como personas que tienen derecho y ello significa que hay que orientarlos, acompañarlos, ayudarlos a crecer, que vayan adquiriendo autonomía y al tiempo también marcar ciertos límites pero no basándose en la violencia”.
Soriano
Con respecto a la actividad del departamento de Soriano y su ubicación en el mapa nacional en lo que tiene que ver con la Primera Infancia Ferrando aseveró que no difiere al resto. Se ha ido avanzando en calidad de las propuestas, manifestó, se ha ido mejorando la formación de los equipos y Soriano se destaca “por algunas iniciativas como los encuentros regionales que no se hacen en otros puntos del país y es una marca departamental más allá que lo acompaña Río Negro y Colonia. Tiene una forma diferente de trabajar porque se organiza forma coordinada con el Programa “Uruguay Crece Contigo”, el Mides y esto muestra en la práctica la unión que debemos tener para estar junto a las familias. En los temas de violencia y maltrato se busca involucrar a los centros de salud, a los establecimientos educativos y para ello hay pautas y orientaciones a través de lo que llamamos el SIPIAV que es Sistema Integral Contra la Violencia en la Infancia y Adolescencia y hace pocos meses se hizo un protocolo especialmente para Primera Infancia”.
El Protocolo
El jerarca explicó que había ya algunas orientaciones para trabajar con adolescentes en edad escolar y se vio necesario aportarles a los equipos algunas orientaciones sobre todo para detectar cuándo puede haber signos de maltrato. No es función de los Centros, la especializada la tienen que dar los equipos de INAU y centros de salud pero “sí podemos estar atentos para detectar tempranamente si es que está ocurriendo algo en el chico, como cambios de conducta, lesiones físicas, pero a veces no son visibles los resultados y es ahí donde debemos agudizar nuestra atención”. Síntomas tales como “retracción en comportamiento, de repente comienza a orinarse encima, o comienza a hablar como niño más chico, es decir, situaciones que en este protocolo están especificados y estamos haciendo una serie de capacitaciones departamento por departamento para que todos los equipos de los centros estén más sensibles en esto porque creemos que los uruguayos debemos preocuparnos por hechos como éstos”, concluyó.