El Director de Recursos Naturales del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando García Préchac, habló sobre la contaminación de las aguas superficiales y profundas vinculada a la producción agrícola.
Estuvo en Mercedes por algunas horas y participó de la conferencia ofrecida en Casa de la Cultura a los efectos de dilucidar cuánto es responsabilidad agropecuaria y cuánto no lo es.
Manifestó que el principal problema que visualiza en el río Negro no es precisamente la agricultura sino “cosas que vienen por el río Yí, que tiene que ver con la agropecuaria sí, porque hay mucha lechería y feed lots, hay frigoríficos, tambos gigantes pero está la ciudad y llega de alguna manera el vertido de Trinidad.
Es un punto caliente que genera floraciones y cianobacterias y la “cola de Palmar es un criadero de éstas. No conozco bien el resto del río pero solo con ver Google es suficiente”.
Dijo no obstante que ha habido floraciones “más arriba, en lugares donde hay menos fósforo en el río y lo otro interesante es que esas variables que mueven las cosas vienen mejorando con el tiempo, excepto una que es determinante y que no la podemos manejar y es la temperatura del agua”.
El Cambio Climático
Afirmó que la temperatura del agua se va cada vez más para arriba como consecuencia sin lugar a dudas del cambio climático. La temperatura de los océanos aumenta como consecuencia de ésto. Al retener el calor en el ambiente, explicó, lo que sucede es muy claro, éste y los océanos se calientan aumentando su temperatura gradualmente.
Como consecuencia, pues, de este calentamiento global, viene subiendo la temperatura de los cursos de agua, señalando que en el río Negro aumentó un grado y medio en diez años. Afirmó que la variable que manda más en los problemas de la cianobacterias es la temperatura. Indicó que el famoso fenómeno de la costa del año pasado se dio porque hubo cuatro grados por arriba de lo normal en el agua del océano.
“Hay una información que ya fue publicada, que indica que en la boca del río de la Plata hay un punto caliente e inclusive vinieron desde Estados Unidos a medirlo, pero hay que tener en cuenta “que tenemos mayor variación climática, de una seca pasamos a una inundación y esas son las consecuencias”.
La contaminación y los agroquímicos
Según el jerarca del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, los datos oficiales de los monitoreos realizados por la Dirección Nacional de Medio Ambiente en los ríos Santa Lucía y Río Negro indican que este último es el más contaminado y el más monitoreado, y en él el problema fósforo no viene del uso de agroquímicos como el glifosato sino por la actividad ganadera. “Muchas de las veces que se mide no se lo encuentra y cuando aparece está a niveles bajísimos, y lo mismo ocurre en el río Negro”.
Aclaró que esto no quiere decir que haya que quedarse con los brazos cruzados y que no haya problemas con los agroquímicos. Al respecto citó la presencia en el agua de herbicidas y fungicida en cantidades bajas.
Según comentó, la actividad lechera es la que aparece más altamente relacionada a los altos contenidos de fósforo. A su vez, indicó que el MGAP está realizando una campaña y un ciclo de charlas en todo el país para concienciar a los productores sobre buenas prácticas en el uso agrícola.
Por ejemplo dijo que la simple rotación de cultivos con pasturas significaría reducir a la mitad el uso de productos y agregó que “ese es un camino clarísimo que hay que recorrer”.
En cuanto a la preocupación de la gente por este tema de la contaminación García afirmó que se manejan mal “los nombres, porque no se trata de agrotóxicos sino de agroquímicos y la información oficial no coincide con lo que sale todos los días en la prensa”.
Dijo que con la baja del área agrícola, desde el 2014 hasta ahora que fue un 14% en todo el país, hay un 30% de disminución de importación de agroquímicos y “entonces se está usando menos cantidad de este producto por unidad de superficie, por un lado porque se intensificaron los controles y por otro porque se ajustaron los números.