La tierra, el barro, el fuego, elementos con los cuales se trabajó durante tres jornadas dio paso a una creatividad absoluta por parte de los artistas de la cerámica que durante estos días en Mercedes, compartieron, trabajaron, enseñaron, compartieron, proyectaron.
En el muro del Colectivo Cerámica Uruguay se puede leer este texto que en cierta forma resume lo vivido por los participantes: “Esos ladrillos guardaron los fuegos de anoche siendo hornos, guardaron parte de las piezas de los talleres. Esos ladrillos se llevan la memoria de los fuegos compartidos, como nosotros. Volvemos a encontrarnos en el departamento de Rocha en dos años, volvemos a compartir la madeja para ovillar y seguir tejiendo y sosteniendo entre todos”.
Fueron momentos inolvidables, dijo Estela Castro, reconocida ceramista de nuestro medio que en algún momento soñó y trabajó de alguna manera para que éste sueño se convirtiera en realidad y no fuera solamente una quimera.
Ayer desde media mañana se procedió a la apertura de los hornos para sacar de ellos las piezas, los cacharros, aquellos elementos que con mucho esmero y dedicación pensaron, diseñaron y elaboraron con sus manos, acariciando la arcilla, moldeando cada uno de ellos.
Después se procedió a realizar la asamblea final para evaluar este encuentro y proyectarse al año 2021 cuando se realice la séptima edición.
Rocha será la sede, así quedó definido. Otras tierras, el mismo objetivo, el mismo entusiasmo pero seguramente más artistas se seguirán sumando.
Se produjo la entrega de certificados y la Manzana 20 fue testigo de abrazos, despedidas, lágrimas, sonrisas y el compromiso de volverse a encontrar para seguir moldeando, acariciando y concretando sueños.