Fernández, que tiene en Mercedes el Centro Cristiano “Tiempo de Cosecha”, mencionó en primera instancia que “ha sido una satisfacción para mí que los mercedarios podamos llegar a lugares tan lejanos y demostrar que aunque somos de un punto del interior, este puede ser un lindo lugar desde donde despegar y participar representando a Uruguay en este tipo de encuentros que nos permite enriquecer a nuestra iglesia y volcar todo lo que pudimos aprender en la comunidad.
La experiencia en Corea fue maravillosa, sorprendente. Es un mundo aparte, primer mundo en tecnología, es impresionante la ciudad, el aeropuerto, el centro comercial, la iglesia y fuimos preparados para adaptarnos a todo eso porque hace que todo funcione diferente.
Como Pastor me siento inmensamente feliz de haber podido realizar este postgrado pastoral, porque recibimos un gran aprendizaje de nuevas técnicas de comunicación que fue muy significativo para acrecentar nuestra tarea. También tuvimos la posibilidad de compartir experiencias con más de 3 mil pastores provenientes de todo el mundo, lo que sin dudas marcó un antes y un después. Nos permitió observar lo que es la iglesia en otros lugares del mundo y eso amplía nuestra mente.
Del extranjero llegamos 2.000 pastores, solamente de Corea había más de un millar y para nosotros fue muy positivo todo lo que vivimos desde convivir y compartir con otros, aprender sus costumbres. Este es el congreso Nº 60 que se organiza en Corea y el tema pastoral está latente en cada una de las charlas y a partir de todo lo vivido, vemos qué cosas se pueden adaptar y traer a nuestro contexto.
Pudimos ver que nosotros debemos hacer ‘al Señor Jesús’ lo más sencillo a nuestras culturas y no podemos quedarnos con antiguas formas de comunicación a un mundo que cambia constantemente. Se habló que hay que modernizar los salones, los que deben tener un efecto teatro para que los asistentes se concentren y está comprobado que el límite de retención de una charla es de 18 minutos y es en ese tiempo que nosotros debemos aportar el mensaje. Los niños deben encontrar atractivo el lugar de iglesia donde asisten y la juventud también, porque entendemos que debemos captar a todas las generaciones para que haya renovación, dado que la iglesia debe ser multigeneracional.
En Corea encontramos un contraste muy marcado de la cultura tradicional, con lo que es la nueva generación globalizada y nosotros debemos adaptarnos a conectar con esa cultura común mundial, ya que si queremos llevar el mensaje de lo que es Jesús, debemos culturizar a la gente.
Sabemos que no debemos perder la pasión en la oración, en la comunicación, trasmitir todo lo hermoso que es Jesús, su amor, la importancia del perdón y lograr ser un poco más disciplinados. Corea me sorprendió porque son un ejemplo de disciplina y orden y creo que tener una pizca de esto en Uruguay, sería excepcional”.
Consultado Fernández sobre cuál es la visión que tienen los coreanos sobre Uruguay, expresó que “para ellos el país no existe, lamentablemente; la carta de presentación que tenemos es hablar de Suárez y el Barcelona y ahí sí, reconocen nuestro país. Cuando conversamos con los europeos, sí conocen nuestro país, pero para los asiáticos y africanos, Uruguay es muy lejano”.