El pasado fin de semana en La Pedrera ocurrió
un accidente donde perdió la vida un instructor argentino de parapente,
salvándose milagrosamente la pasajera que llevaba consigo.
En Mercedes ya es familiar ver por las mañanas
y en la tarde principalmente los fines de semana el vuelo de parapentes,
principalmente de César Burgos que fue quien acercó esta propuesta a la ciudad
que ahora tiene otros imitadores.
Las circunstancias de la vida llevaron a que
Leandro Ramos, el deportista argentino que falleciera en La Pedrera, estuvo por
algunos días en Mercedes junto a Burgos en esa recorrida que había iniciado por
Sudamérica.
Ayer, Burgos estuvo compartiendo su experiencia
en esta actividad en el programa “El Despertador” indicando que “Ramos era un
amigo porque cuando él se vino de Argentina estuvo en Mercedes, residiendo
varios días en mi casa, luego fue a Nueva Palmira y le invité a participar de
un festival que tuvimos en Paso de los Toros.”
Sobre su cariño por este deporte en especial,
César recordó que “cuando niño yo residía en el campo y veía a esas águilas
negras planear y eso me daba deseos de volar. En el 2007 viajé a España y allí
vi desde el Cerro de Rocacorba despegar los parapentes y al retornar en el 2009
comencé los cursos con Manuel Fernández, con quien trabaje algunos años.
Explicó que “si la persona quiere realizar un
vuelo recreativo, tandem no necesita ningún requerimiento en especial. Yo vuelo
con mi hija desde que ella tenía 4 años, hoy ya tiene 9 y también con mi abuela
que tiene 87. Es mucho más fácil hacerlo en la especialidad de Paratrike, donde
el pasajero va adelante y puede tomar fotografías, y disfrutar del paisaje. En
la modalidad de biplaza de vuelo libre hay que tener un buen estado físico
porque hay que hacer una pequeña carrera de 5 ó 6 metros para luego despegar.”
Sobre cómo funciona el parapente explicó que
“está compuesto por una doble ala que por delante se llama borde de ataque
mientras que el borde de fuga está cosido por lo que permite la entrada del
aire. Yo aconsejo a aquellos que quieran aprender a volar a que se acerquen a
una escuela porque hay muchos que no lo han hecho y se han dado varios golpes,
y que el instructor sea integrante de la Asociación Uruguaya de Parapentes.”
En cuanto a los accidentes en nuestra zona,
Burgos dijo que “este es el segundo ocurrido en 25 años y lamentablemente
nuestro amigo no pudo salvar su vida porque se enredó con las líneas del
parapente cuando cayó.
Todos sabemos que no se deben hacer maniobras
acrobáticas en un parapente motorizado biplaza, para eso están las velas de
diferentes tipos de acuerdo a lo que se quiera hacer.
Muchos nos han preguntado por qué no se abrió
un paracaídas y hay que señalar que desde la altura que cayó Leandro, no se
podía haber abierto ninguno. En un supuesto de que lo tuviera, el también se
habría enredado en las líneas de ese paracaídas. Lo primero que tendría que
haber hecho, es no haber realizado maniobras acrobáticas sobre el Mar y menos
llevando pasajeros. Él hizo un Win Over que va de izquierda a derecha y luego
un Power Loop pasando con el carro por sobre la vela.
Sabemos que este accidente genera una psicosis
en la gente, pero nuestra actividad que desarrollamos en Mercedes es segura, la
llevamos adelante con mucha responsabilidad y por eso hay que tomar todas las
precauciones cuando se hace este deporte.”