Carlos Iafigliola, diputado suplente por el Partido Nacional y principal impulsor del pre referéndum contra la Ley Integral Para las Personas Trans, tras el día del acto de adhesión reflexionó acerca de los resultados y las próximas instancias. En diálogo con Crónicas destacó que se trató de una jornada cívica de la democracia uruguaya y que más allá de algunas irregularidades que se observaron en algunos puntos del país, donde había circuitos previstos que no funcionaron y otras relacionadas al mal funcionamiento de las mesas, en otros puntos del país intimidaciones para que la gente no votara, fue un día relativamente tranquilo.
Entre otros conceptos, sostuvo que a pesar de que no se alcanzó el resultado previsto estaba contento “porque el pueblo uruguayo que no conocía esta ley, no tenía idea de qué se trataba, tuvo la oportunidad de conocerla, al menos los que se interesaron y tomar una decisión.”
Agregó que pasado el domingo, llega el tiempo de mirar para atrás y ver que “cuando empezamos esta campaña en octubre del año pasado, éramos conscientes de que iba a ser difícil, pensamos que no íbamos a lograr las firmas que necesitábamos para habilitar esta instancia pero finalmente recogimos más de lo esperado y presentamos ante la corte unas 70.000.”
Dijo que “teníamos presente que la etapa del prerreferéndum iba a ser aún más difícil porque era una asistencia voluntaria a las urnas, no obligatoria y necesitábamos un 25% de adhesiones; unas 650.000 personas que votaran para permitirnos una discusión más a conciencia sobre esta ley que seguimos insistiendo, es muy peligrosa y atenta contra la familia.”
Reconoció que hasta el final se dio pelea y que estaba convencido que se iba a llegar a la meta porque “es una muy mala ley y por esa razón en todo este tiempo tratamos de informar a los ciudadanos sobre el contenido de la misma; de mostrar los cangrejos debajo de las piedras, que son los artículos muy peligrosos que contiene, pero, finalmente no logramos el resultado.”
Dijo, no obstante, sentirse reconfortado porque hubo casi 280.000 uruguayos que respaldaron esta iniciativa. Ciudadanos, expresó, que se tomaron el tiempo de leer la Legislación y analizarla, de hacer consultas y luego resolver que era necesario respaldar con su voto.
Añadió que la ley tiene artículos que entiende “y así lo entendieron todos estos ciudadanos que fueron a las urnas, peligrosos, porque tienen que ver con la hormonización de menores sin el consentimiento de los padres, que tienen que ver con el cambio de sexo registral de menores sin el permiso de sus progenitores, otros que violentan la patria potestad, que es nada más ni nada menos que respetar el deber y el derecho que tienen los padres de ocuparse de la vida de sus hijos. Otros artículos también violentan la Constitución de la República”.
Manifestó que hizo una campaña prácticamente en solitario, que el único apoyo que sintió durante todo este período fue el de las familias y de una parte del pueblo uruguayo, “no hubo una organización que nos respaldara, no hubo dinero, sin embargo del otro lado había organizaciones fuertes, colectivos trans, LGBT, del Frente Amplio en su conjunto, la pasividad de otros sectores políticos, incluso se sumó a último momento la ONU, presionando indebidamente sobre una herramienta democrática que tiene el Uruguay y también lo hicieron sindicatos, academias y otras entidades. Entonces no podemos decir que fue un fracaso, sino que fue una gran victoria porque sacudimos al sistema”.
Iafigliola afirmó que esto fue un primer paso, “no nos vamos a quedar quietos, porque las mismas convicciones que teníamos antes de largar esta campaña las tenemos ahora. Vamos a seguir batallando para que esta ley algún día caiga. Vendrán otras instancias como puede ser la posibilidad de una derogación parlamentaria; esperaremos la nueva conformación del próximo parlamento para tratar desde ahí, derogar esta legislación”.
Concluyó expresando que todos los que lucharon deben sentirse fortalecidos, sabiendo que un número importante de uruguayos tienen la misma sensibilidad y que sin lugar a dudas con el paso del tiempo se van a sumar otros.