La Asamblea Ambiental de Gualeguay-chú volvió a reunirse ayer en el paraje Arroyo Verde, donde hace más de una década se dieron las manifestaciones contra la instalación de Botnia UPM. En este caso, se movilizaron tras conocerse que se concretó la inversión para la segunda planta.
Hubo entrega de volantes a los automovilistas que circulaban por la ruta 136 y firmaron un acta donde dejaron constancia del repudio a la pastera ubicada en Fray Bentos y al anuncio que hiciera la empresa finlandesa de construir su segunda planta en Durazno sobre el Río Negro.
El acta expresa que “la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú repudia la presencia de Botnia en la cuenca del Río Uruguay como así también la instalación de la nueva fábrica. Se solidariza con el pueblo uruguayo en esta lucha instando a los gobiernos de Argentina y Uruguay a no agravar conflictos de acuerdo al fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya.”
Por otro lado, el asambleísta Martín Alazard dijo que UPM 2 “es otra bofetada, porque el Río Negro es afluente del Uruguay y la autorización para su instalación es “canallesca”.
“Nuestros ríos a diferencia del mar son muy lentos y presentan períodos de reflujos, además de una contaminación acumulativa.”
En los volantes que hicieron entrega los manifestantes, se marca que esta nueva planta generaría una mayor contaminación que la primera. En los mismos también se indica que “provocará un daño ambiental continuo, progresivo e irreversible, a corto, mediano y largo plazo en el río.”
Se mencionan las emisiones atmosféricas, los efluentes líquidos y los residuos sólidos que contaminan el ambiente y que son directa responsabilidad de estas plantas.
Los manifestantes señalaron que habrá otras movilizaciones siempre en defensa del medio ambiente y al caer la tarde se retiraron en caravana hacia Gualeguaychú, señalando que estarán en permanente alerta ante posibles reacciones.