Las
vacaciones de julio se destinan a cursos de formación permanente en el Centro
Agustín Ferreiro departamento de Canelones. Está vez recibió a maestros rurales
de todo el país para capacitarse en dos temáticas: por un lado los nuevos
desafíos de la educación ambiental y por el otro, el juego y las habilidades
motrices básicas en la escuela rural.
En
plena semana de vacaciones de julio, el Departamento de Educación para el Medio
Rural organizó dos cursos de formación destinados a los docentes de escuelas
rurales. Maestros de todo el país participaron de esta nueva instancia
formativa en el Centro ubicado en la Cruz de los Caminos, departamento de
Canelones.
La
participación
De
acuerdo a lo informado por la maestra referente del CAPDER, Centro de Apoyo
Pedagógico Didáctico a las Escuelas Rurales, Elena Mayero, por Soriano
participaron las escuelas números 16 de Perseverano, 107 de Costas del Perdido, 74 de La Tabla, 96
de Paraje Pedro Chico y 73 de Rincón del
Togo, las que fueron representadas por las maestra Gladys Cubilla, Amparo
Bonino, Gabriela Maldonado, Rossana Ramos y Marta Monzón
Los
temas
“El
juego y las habilidades motrices básicas en la escuela rural” fue el primero de
los cursos dictado los tres primeros días de julio en coordinación con el
Instituto de Formación en Servicio del Consejo de Educación Inicial y Primaria.
Está instancia se constituyó la 45ª edición del Curso de Formación Permanente
para Maestros Rurales.
La
capacitación incluyó mesas redondas y exposiciones sobre los juegos y las
actividades lúdicas, características del juego, “juego, cuerpo y cultura…
habitándonos desde la memoria”, los “grandes juegos y los juegos cooperativos”,
lo lúdico y expresión cultural, entre otros.
Desde
lo ambiental
El
segundo de los cursos se tituló “Los nuevos desafíos de la educación ambiental:
cómo abordar didácticamente el contexto”. La instancia de formación, que emerge
como la 46ª edición del Curso de Formación Permanente para Maestros Rurales, se
realizó en coordinación con el Área de Educación Ambiental del Ministerio de
Educación y Cultura y se desarrolló en los días restantes.
Se
trató de un curso semipresencial en el que los docentes trabajaron durante tres
días en las aulas del CAF pero también a través de una plataforma virtual, en
la que continuarán con el curso en los meses posteriores al encuentro.
Los
objetivos
Entre
los objetivos -incluidos en el programa de estudios- está el “contribuir a la
formación continua de educadores en Educación Ambiental, a través de un proceso
vivencial, fomentando la reflexión colectiva desde el propio proceso de
aprendizaje”. También “promover la socialización e intercambio de experiencias
en Educación Ambiental y facilitar la adquisición de herramientas pedagógicas y
didácticas”.
Esta
formación de tres días le otorgó a los maestros de las escuelas rurales
“herramientas para trabajar en el aula los temas vinculados al desarrollo
humano sustentable y al rol del docente como educador ambiental”.
Así
lo señaló Límber Santos, Director del Departamento de Educación para el Medio
Rural quien destacó al tiempo que el Centro Agustín Ferreiro ha sido utilizado
en las últimas décadas para múltiples propósitos, dado el carácter de sus
instalaciones que permiten la realización de varias actividades en forma
simultánea y con posibilidad de pernoctar allí. Pero la función propia de la
institución es la de formación de maestros rurales que se desarrolla a partir
de 1959, como herencia del viejo Instituto Normal Rural.