En estas horas el Sindicato Único de los Trabajadores de INAU libró un comunicado mediante el cual da cuenta del avance de la campaña que se propuso llevará adelante en el marco de la resolución definida por el Plenario Nacional en su momento.
Lo que se hace es denunciar y dar difusión de la dramática situación por la que están atravesando la mayoría de los servicios de Protección 24 horas de INAU de acuerdo a las expresiones vertidas en el documento en cuestión. Se explica asimismo cuáles son las medidas que se implementan en el territorio nacional. El comunicado señala que “ya se cuentan por cientos las pancartas desplegadas en la mayoría de los departamentos. En varios de ellos se han colocado muy a pesar de la presión que algunos mandos medios han ejercido contra los trabajadores organizados en el Sindicato, hasta en algún caso, involucrando a adolescente lo cual es institucionalmente vergonzoso”.
Esta movilización, expresa, “empieza a tener respuestas por parte de la Administración que a pesar que todavía son insuficientes, las valoramos positivamente. A partir de la gran movilización que hicimos después del Plenario Nacional y el despliegue de las pancartas en todo el país el Directorio definió conformar una Comisión Bipartita para dar soluciones concretas a los problemas de los diferentes centros más complicados. Se concretó después de mucho tiempo la mudanza para dar cierre definitivo al centro Tribal de varones en Montevideo; se nos indicó que se van a revisar los criterios que en principio se habían planteado para el ingreso de personal; se empezó a concretar el ingreso de educadores en algunos departamentos, y se avanzó en una respuesta de la Administración a los protocolos de actuación.”.
Por último manifiestan los trabajadores a través del documento que “todo esto, hubiese sido mejor haberse hecho mucho antes y ello demuestra lo que siempre decimos, la movilización organizada es el camino para concretar los objetivos, la lucha siempre paga, y hoy se empiezan a concretar algunas respuestas".
Hecho de Violencia
A todo esto cabe recordar el hecho de violencia ocurrido en la presente semana. Como se ha informado una funcionaria del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay terminó con pérdida de conocimiento y desplazamiento del hueso maxilar luego de que dos adolescentes la golpearan en un Centro de Montevideo. El hecho ocurrió el pasado martes, la trabajadora fue dada de alta, pero se encuentra en su casa con licencia médica.
José López, presidente del Sindicato Único del Inau e Inisa (Suinau), dijo a medios capitalinos que "es una situación que se viene reiterando en los últimos tiempos producto de una serie de hechos que nosotros veníamos planteándole al directorio, donde no tuvimos una respuesta muy favorable, en relación a lo que se vive en los centros de 24 de horas del Inau".
Agregó que “este episodio es uno más de los cuantos que se han dado de agresiones a los funcionarios, pero lo novedoso es que esto se está dando en el Inau y no en el Inisa, el Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente.
Esas cuestiones normalmente se daban en el Inisa, pero tiene que ver un poco con esta situación que se ha dado de un tiempo a esta parte, producto del nuevo Código del Proceso Penal que permite que muchos gurises que antes quedaban en el Inisa hoy se están quedando en la institución", aclaró.
Asimismo, agregó, "el problema que nosotros venimos viendo es que el Inau en su sistema de protección integral, que es donde se atienden fundamentalmente los chiquilines que están en situación de desamparo por problemas judiciales de abusos u otro tipo de situaciones, ha venido creciendo sustancialmente. En el último año y medio creció más de un 25% la cantidad de niños, niñas y adolescentes que se atienden en los sistemas de protección de Inau".
Por último sostuvo que “el Inau no tiene ni la infraestructura necesaria ni la cantidad de personal indispensable para dar una respuesta. En la puerta de entrada al Inau, desde hace dos o tres meses hoy tienen gurises durmiendo en el piso porque no están dando abasto para poder derivar a los servicios que atienden a los chiquilines en esa franja etárea: de 6 a 12 años. Con los adolescentes el problema que tenemos es el gran nivel de violencia con el que vienen", finalizó.