Representantes de departamentos del litoral que de alguna manera se encuentran involucrados con los espacios adolescentes y centros juveniles que funcionan en la órbita de INAU se reunieron en Mercedes a los efectos de realizar una puesta a punto sobre los temas que hacen a las líneas programáticas del Programa Adolescencia.
Se trató del primer encuentro regional en el marco de los treinta años de la Convención sobre los Derechos del Niño y el encuentro se verificó en las instalaciones del Centro Uruguayo.
Se realizó una actualización sobre el Proyecto Desarrollo Cognitivo en Adolescentes, se hizo una presentación sobre vínculos en la relación educativa, y hubo taller de intercambio de experiencias.
En la ocasión se hicieron presentes Dardo Rodríguez, miembro integrante del Directorio de INAU, la sub Directora General de Programática Licenciada Fanny González, el Director Departamental de INAU, Horacio Perazza, Directora del Programa Adolescencia, Licencia en Psicología Claudia Reynoso y la Directora de Supervisión de Programa Adolescencia: A.S Geraldy Correa.
Fue un espacio de trabajo del cual participaron los equipos de los espacios adolescentes y centros juveniles de los departamentos de Soriano, San José, Salto, Paysandú, Río Negro, Colonia y Flores. Fueron instancias de abordaje en relación a la atención de esta franja etaria y se efectivizó merced a una propuesta de la Sub Dirección General Programática la cual a través de su Directora Fanny González plantea estas líneas de acción para fortalecer el trabajo cotidiano de los equipos.
El Foco en la Atención
Fanny González explicó que el Instituto trabaja con niños y adolescentes junto a sus familias y en especial los equipos de trabajo que reciben y tienen vinculados adolescentes se enfrentan a las novedades de los cambios socioculturales y a las condiciones de dar mayores oportunidades. Esto es mucho más exigente, dijo, cuando está vinculado a población que enfrenta mayor vulneración de sus derechos.
Explicó que los equipos de Centros Juveniles existen en todo el país, y hay “más de 170 proyectos en todo el territorio y alcanza a más de 25 mil chicos; procuran que éstos se vinculen por voluntad para tener oportunidades tanto de generación de conocimientos, posibilidades de acceso a la primera experiencia laboral, al reconocimiento de espacios culturales, a la circulación y continuidad de sus estudios en la medida de sus intereses”.
Agregó que “siendo una oferta de carácter tan universal el encuentro de los equipos de trabajo permite conocer y mejorar las prácticas para con los chicos y a su vez ampliar y mejorar las ofertas que les damos a nivel nacional”.
En cuanto a la línea programática del Instituto con respecto a los adolescentes como pasa con otras franjas etarias, dijo, “tiene que ver con que la diversidad de las opciones para recibir a los adolescentes se enmarca dentro una política social que mantiene una coherencia con otros sectores del Estado uruguayo como son la educación, salud, y ésta se da a nivel central desde la orientación programática del INAU”.
Sostuvo que es una ocasión más para poder hacer una puesta a punto y que como son tantos los equipos, “venimos haciendo tres encuentros regionales en todo el país, regularmente se realizan en Montevideo donde se centraliza más del 40% de los proyectos que desarrollamos pero este año estamos profundizando la actividad en el interior de la república”.
Las Experiencias
González explicó que los departamentos que confluyeron en esta ocasión por “la cercanía y su forma fácil de llegar a la centralidad de Mercedes-, facilitada por la Dirección Departamental que ayudó en la logística para este encuentro-permite sostener una comunidad de problemas similares y que pasan por el acceso a la educación, las oportunidades para la primera experiencia laboral, el encuentro y trabajo en localidades del departamento donde los chicos tienen menos oportunidades para su continuidad educativa, fueron objeto de análisis durante el encuentro”.
En términos generales y sobre todo en lo que tiene que ver con las oportunidades que tienen los adolescentes no hay mayores diferencias entre los departamentos de cada región, dijo González, añadiendo que en lo que supone a las condiciones o riesgos más potenciales para los chicos “como por ejemplo fronteras, lugares de circulación muy alta y baja oferta educativa o de opciones recreativas o deportivas la existencia de Proyectos como los Centros Juveniles dan oportunidades a los chiquilines para poder vincularse, encontrarse y desarrollar su propio proyectos de vida”.
Destacó que hay algunas experiencias de estos centros en zonas rurales, Soriano específicamente “tiene el proyecto denominada “Tierra que Anda”, una iniciativa muy original que nace a partir de unos acuerdos realizados hace más de diez años que tienen alcance nacional pero el centro de operaciones es la Unidad Cooperaria Nº 1 de Cololó, otorgando oportunidades de formación y de primera experiencia laboral a jóvenes que tienen iniciativas e intereses más vinculados al medio rural. Hay otra pero es más de corte gregario, es decir, que busca reunir a chicos que están dispersos en la zona rural más cercanos a centros educativos y se observa en el departamento de Rivera y otra en el departamento de Cerro Largo”, concluyó.