Podría decirse que un mismo hecho puede analizarse desde dos costados diferentes y aún así dejar la sensación de que las dos miradas estuvieron acertadas. Fueron dos visiones sobre un mismo país, distintas y a la vez coincidentes.
Oscar Andrade y Ernesto Talvi debatieron durante casi dos horas anoche en Canal 4, cuya audiencia seguramente logró récord.
Mirado desde la óptica imparcial, puede resumirse como la discusión entre el profesor académico y el obrero. Una polémica entre el intelectual de un lado y el receptor de la experiencia diaria del otro.
Talvi (poseedor de una dilatada experiencia en su condición de Director de Ceres, el Instituto que analiza la realidad socioeconómica del país) debió tener cartas fulminantes. Pero fue Andrade quien descargó números y datos con una expresión pirotécnica que habla de su extraordinaria memoria.
Andrade casi no miró a su adversario, excepto en los últimos minutos y escribió rápidamente en sus apuntes, mientras su antagonista replicaba.
Al final todo terminó en un abrazo de palabra, expresión civilizada que honra la democracia uruguaya, dado que fue una polémica sin descalificaciones y un buen comienzo para futuros encuentros de este tipo. Los mensajes finales así lo demostraron.