Ante la realidad a la que se enfrentan funcionarios policiales por la propuesta del Ministerio del Interior de prohibir que estén armados mientras realizan otro trabajo fuera de servicio es que tanto el SUPU como SIFPOM solicitaron audiencia a Eduardo Bonomi y al Comisario Gral ® Mario Layera.
De acuerdo a lo informado por el delegado del SUPU en Soriano Juan Naglieri este encuentro se sucedería el próximo 26 de los corrientes y allí se estarían abordando varios temas siendo el principal el de mención.
Como es de conocimiento, en estas últimas horas el Director de Policía Mario Layera se ha expresado y compartido la propuesta del Ministerio del Interior de prohibir que los policías lleven su arma cuando trabajan en forma privada.
Layera aseguró que esta medida es para proteger a los policías que cuando trabajan fuera del Ministerio del Interior están solos, sin chalecos antibalas y mucho más expuestos.
En lo que va de 2019 asesinaron a cuatro policías en intentos de rapiña. En algunos casos la víctima del asalto fue directamente el policía, pero en otros, como el caso de Rogelio Souza la semana pasada, trabajaba en un reparto de bebidas que fue rapiñado. La idea del Ministerio, dijo Layera, es que el policía pueda portar su arma todo el día salvo cuando esté cumpliendo tareas para privados o particulares.
Esto ha molestado en gran manera al cuerpo policial por entender que se es funcionario policial las 24 horas
El sindicato policial calificó la intención de la Cartera de prohibirles estar armados fuera del servicio, como una sentencia de muerte.
Distinta Forma
de Ver y Sentir
la Función
En estas horas en tanto se ha hecho llegar a Crónicas lo expresado a comienzos de año por el aquel entonces Director de la Policía Nacional, Comisario General ® Enrique Navas quien hacía mención a algunas expresiones de Layera con respecto a hechos puntuales.
Textualmente en esa oportunidad Nava expresaba: “Por ética profesional, nunca critico públicamente a un par jerárquico, menos si aún está en actividad. Pero estas declaraciones y las que publicó recientemente en BÚSQUEDA, el actual Director de la Policía Nacional, Crio.Gral. ® M. Layera, menospreciando el trabajo en épocas pasadas, de las Comisarías Seccionales, Radiopatrulla y de otras Unidades(en las que nunca se de-sempeñó, al menos en Montevideo), no me dejan otra alternativa que hacerlo, para defender la imagen y dignidad de la Institución Policial, que integramos los retirados junto al personal en actividad, según nuestra Ley Orgánica.
Este Jerarca tuvo el tupé de pretender desprestigiar a una Institución que no nació en 2005, cuando el FA accede al poder.
Nuestra Policía, durante generaciones acumuló un saber y una praxis que se transmitía con cada renovación, a su tiempo oportuno, maduración mediante, sorteando grandes carencias materiales, a puro pulmón y vocación policial por servir a la comunidad.
Nuestra Policía siempre fue extremadamente humilde y carenciada, trabajando sin medios ni pidiendo nada excepto servir a la Sociedad, aún en los peores momentos en que tambaleaban las Instituciones Democráticas, como lo fue durante el asalto armado de las Bandas Terroristas de fines de los años 60 y comienzos de los 70, en que nos asesinaron a 33 efectivos, por el solo hecho de representar la ley en una Democracia acosada por su violencia.
Muchos cayeron en cumplimiento del deber, otros sufrieron heridas físicas, sicológicas y espirituales que los acompañarán en toda su existencia, hasta sucumbir, llevando siempre el espíritu de cuerpo en sus almas y el inextinguible amor a la Institución”.
Sostiene que “no merecen este menosprecio del Sr Director, que deliberadamente alaba a su “Nueva Policía”, llena de virtudes y adecuada capacitación...según afirmó él y algunos obsecuentes ambiciosos de poder (poder escalar...).
No era necesario desacreditar a la “Vieja Policía” para mostrar al Gobierno y a la opinión pública su novel engendro. La Institución es una sola, en su proyección histórica y en su futuro, y ningún Jerarca ni Gobierno de turno es dueño de la misma, pues es patrimonio de la Patria, de su pueblo y de la República en el marco del Estado de Derecho, hoy tan vapuleado.
En distintas oportunidades el señor Director ha tenido la temeridad de afirmar o dar a entender, que antes de la gestión actual, no había profesionalidad, eficiencia ni honestidad, ni respeto a la ley y los “derechos humanos” de las personas.
O sea, que la profesionalidad y el mejor empleo legal y estratégico de los recursos, recién aparecieron con su gestión!.
Y que si en el futuro se hace algo mejor (como bajar las rapiñas), será gracias a las “transformaciones” de esta gestión!
Grosera ofensa que, sin pudor y con brutal soberbia, vomita el señor director de Policía Nacional sobre todos nosotros, pese a que como bien estipula la Ley Orgánica, aún somos integrantes de la Institución que por ahora él dirige.
E incluso ofendiendo a los Oficiales Superiores que en el futuro deban asumir su conducción profesional.
Seguramente será por eso que a los Jefes retirados, ya hace años no se nos invita a ningún acto de las Unidades que comandamos, como era tradicional (tampoco iríamos, para no ser cómplices de tanta genuflexión y actitudes “políticamente correctas).
Resumiendo, el Crio. Gral. Layera, para disimular su fracaso, extiende culpas al pasado institucional, en vez de asumir -como un líder debe - la responsabilidad por el fracaso de las reformas que impuso gracias al gran apoyo político y económico.
Nunca hubo tanto recurso, material, tecnológico y humano (esto sí hay que reconocerlo), pero sin embargo jamás se vio tanta falta de resultados, inacción ante la violencia, desmotivación del personal operativo, indisciplina, mala capacitación y pasividad operativa.
No es culpa del personal, que sólo obedece órdenes y está atemorizado, sino del Comando institucional, único responsable de lo que su Fuerza haga o deje de hacer.
Ni siquiera ha demostrado empatía hacia sus subordinados asesinados por la delincuencia, algo extremadamente grave e inexcusable, argumentando con total frivolidad ante tal tragedia.
Podrá engañar a parte de la población y a algún periodista que lo defiende a cambio de “primicias” noticiosas, pero no a quienes orgullosa y dignamente servimos toda una vida en la amada y manoseada Institución.
Tampoco recibirán sus excusas los ciudadanos, hartos de tanta justificación ante la reinante inseguridad.
Fuimos, somos y seremos Policías, hasta el último día de nuestras vidas, por lo que tenemos el deber de defender la imagen de nuestra Institución, en cualquier circunstancia de tiempo y lugar, de las expresiones difamatorias que la acosan, aunque provengan de su máxima Jerarquía policial.
Y que conste, mucho me duele cumplir con este penoso deber, a modo de réplica. Por siempre fiel a nuestro lema. ¡Libertad en el orden! Crio.Gral. (r) Enrique Navas”, concluye el texto.