Johana Badaracco Licenciada en Psicología fue recibida junto a Karina Piñeiro por el plenario de la Junta de Soriano con el fin de recibir información acerca del Primer Congreso “Ser persona sorda, lengua de señas como derecho” a realizarse el sábado 1 de junio de 9 a 17 horas en salones del Club de Remeros Mercedes.
Entre las expresiones vertidas en sala, la profesional señaló que en el Uruguay está bastante invisibilizada la comunidad sorda existiendo solo cuatro escuelas adaptadas para recibir a niños hipoacúsicos. Además de la de Montevideo, hay en Maldonado, Salto y Rivera, en el resto del país los niños van a escuelas comunes donde existen clases para sordos, generalmente en escuelas de práctica, donde el maestro trabaja con grupos de hasta unos 8 niños o según la característica del Centro. Que cursan diferentes grados. En Mercedes funciona una clase en la escuela Nº 4.
Señaló que en Soriano se viene trabajando en la búsqueda de estrategias para contabilizar el número de personas que se encuentran en esta situación, destacando además que lo que se conoce es que la mayoría de las personas sordas tienen acceso a la educación primaria pero no así a secundaria dejándolos en esta un estado de vulnerabilidad importante.
Lo que se pretende es mejorar la calidad de vida de estas personas que están y forman parte de la sociedad y son de todas las edades.
No obstante agregó que la escasez de recursos, la falta de información o la información sesgada son barreras importantes sobre todo en el interior porque en Montevideo se vive otra realidad.
Sostuvo que esta propuesta formativa se sustenta en la necesidad de brindar información académica, experiencial y certera que aporte significativamente y contribuya a mejorar la calidad de vida de la población sorda de nuestro departamento colocando énfasis en la infancia sorda. Se entiende que generar este tipo de espacios donde se promueva el intercambio de experiencias, de saberes, es fundamental para promover el conocimiento sobre que es la discapacidad auditiva, qué acondicionamientos supone para la persona sorda o hipoacúsica y la importancia de garantizar el acceso a la Lengua de Señas como forma de comunicación por excelencia de esta minoría.
Recordó Badaracco que existe una ley, la 17.738, que fue aprobada en el 2001 pero no se han dado las condiciones para poder ofrecerle nuevas oportunidades a estas personas sordas existiendo la necesidad de crecimiento y expansión porque se vienen abriendo paso para acceder a otros lugares.