El pasado miércoles en visita a Crónicas Lacalle Pou había dicho que en el Partido Nacional "no es más difícil conciliar acuerdos hacia adentro que hacia afuera". Ayer la crítica con Larrañaga fue ácida y éste lo trató de irrespetuoso. Los resquebrajamientos que pueden afectar la campaña hacia octubre parecen difíciles de disimular.
Lacalle Pou estaba dialogando con los periodistas de Crónicas cuando sostuvo que no es difícil conciliar acuerdos hacia adentro del Partido Nacional y agregó que "si no razonamos y si no somos capaces de alcanzar acuerdos para gobernar, es que no estamos capacitados para gobernar".
Sin embargo apenas tres días después y a cincuenta días para las elecciones, el tema de las firmas para habilitar el plebiscito volvió a ser motivo de desencuentros.
En Rocha Lacalle Pou dijo que muchos de los que habían firmado, ni siquiera leyeron el contenido y que todo se apoyó en un enojo popular.
De inmediato Larrañaga reaccionó y sostuvo que las expresiones de Lacalle son una falta de respeto a los que firmaron y a los que subestima y lamentó que "Lacalle Pou utilice los mismos argumentos que el Frente Amplio tomando por tonta a la gente que firmó".
Lacalle a su vez respondió con otro dardo envenenado: "yo soy coherente y tengo la rara condición de que siempre digo la verdad. Y la verdad -agregó- es que cuando Jorge arrancó con la campaña, yo le dije: "vamo' arriba", pero él no me dijo que iba a proponer una reforma constitucional.
Cuando lo supe se lo pregunté y en ese momento le dije con claridad que "si vas por la reforma, no te puedo acompañar", pero esa es la parte del cuento que no le contaron a la población" -añadió el líder de Todos.