La Intendencia viene trabajando para solucionar una vez
más la situación que se generó en las últimas horas cuando vecinos de la zona oeste de la ciudad
que residen detrás de los talleres municipales se vieron afectados nuevamente tras las intensas lluvias.
Aunque no hubo pérdidas materiales importantes hubo
momentos de nerviosismo porque la contención de alguna de las zanjas-que fueron
construidas en su momento como sistema alternativo hasta que definitivamente se
construya otro muro con las características necesarias para que cumpla su rol
de reducir el arrastre del caudal de agua que “baja”- no dió abasto y perjudicó
a algunas familias.
La situación está controlada dijeron fuentes municipales
quienes explicaron lo que se viene programando y en qué etapa se encuentra la
reconstrucción del muro de contención
que se resolverá de una manera muy distinta.
El arquitecto Luis Rigby dijo que se vieron afectados los
dos primeros vecinos que tienen sus casas en esa línea de terreno. En la
jornada anterior se trabajó intensamente con los vecinos y se reconstruyeron
las zanjas que se taponearon y no permitió que el agua corriera.
Manifestó que el muro que debe instalarse en lugar de
aquel que tiempo atrás se cayera por la fuerza y presión del agua se viene
reconstruyendo.
El tema fundamental dijo, “es contener el agua cuando
vienen estos diluvios desde el norte, porque es una zona con mucha pendiente y
una lluvia fuerte arrastra importante caudal”.
Por otra parte explicó que hay unas zanjas de contención
por un tema de seguridad ante lluvias copiosas, lamentablemente, “una de esas
zanjas se taponeó, se desbordó el agua y ocasionó estos problemas con los
vecinos que están en el centro de las viviendas”.
Manifestó que se van hacer otras intervenciones en los
patios de las casas de los vecinos para canalizar el agua ante otro desborde
inesperado, hacia la calle de abajo. La pendiente es muy pronunciada la
velocidad de la corriente es mucha y no da tiempo a ser contenida.
Aclaró que el muro se va a reconstruir y será muy
distinto al que había en el lugar, “porque para resolver definitivamente el
tema hay que hacerlo de otra forma”.
Informó que se va a hacer de hormigón armado y no de
bloque como era el anterior y se está elaborando en Talleres toda la “armadura”.
Agregó que “se va a armar un sistema de encofrado deslizante para poder
llenarlo acá mismo y contar con un muro de mejor porte para que contenga de
manera efectiva. De todos modos la tierra que estaba adosada a la pared que fue
la que se sacó no va a volver a estar”.
No hay un tiempo preciso para culminar la obra porque se
trata de un trecho muy largo porque incluso se está viendo la otra parte que no
fue afectada pero es necesario prever que pueda ocurrir algún otro desliz. Se
estima que faltan algunos meses aún.
Aclaró que la muralla no contiene el agua, “cuando esté
hecha y estén configurados los niveles como deben quedar definitivamente, el
agua va a drenar hacia donde corresponde”, concluyó.