Como en
otros años, un grupo importante de escultores brasileños ha estado participando
en Palmar del encuentro, destacándose el trabajo presentado por Walquiria
“Navajo” Oliveira quien llegó desde Santa María en Rio Grande do Sul.
Esta es su
primera visita a Soriano considerando que este tipo de encuentros son una
oportunidad de intercambiar experiencias con artistas que están dedicados
también a la escultura y trabajan con fibras y tratamientos diferentes.
Sin dudas
que encuentros como los de Palmar -expresó Walquiria- no son comunes de
encontrar porque aquí les han recibido brindándoles todas las posibilidades
para aprender y seguir creciendo.
En el año
2009 ingresó a la Universidad Federal de Santa María y en la actualidad está
cursando una maestría.
La obra que
trajo a la muestra denominada “El cortejo” tiene una interesante historia. Para
su graduación la escultora hacía pequeños grupos escultóricos y los ubicaba en
diferentes espacios. Para un congreso internacional realizado en su ciudad creó
una escultura de gran porte con características similares a la que presentó en
Palmar, teniendo un libro que luego fue destrozado por el público. Se le
solicitó que se repusiera el mismo y este libro que fue roto “lo tomé y lo
restauré para crear esta pequeña escultura que lleva como nombre ‘El cortejo’.
Las figuras que llevan el mismo fueron diseñadas con un polietileno que se
mezcla con gasolina, generándose una masa, luego se fue dando forma,
utilizándose lana para rellenar las figuras y las piernas y brazos fueron
sustentados con alambre. Fue una obra que me dio bastante trabajo pero, entendí
que era un homenaje a ese libro”.