Para Raúl Hernández las jineteadas son una actividad que ha marcado prácticamente toda su vida. Desde niño junto a su familia, que reside en Palmitas, estuvo vinculado a las actividades de campo y cuando cumplió 18 años ganó su primera moto en el marco del Festival “Minas de Abril”.
Hernández dio el pasado domingo su Vuelta de Honor en el Prado tras anunciar su retiro luego de obtener un nuevo triunfo, pero toda su experiencia la está trasmitiendo a muchos jóvenes que se le acercan para pedirle consejos.
Recordó que su infancia transcurrió en el campo y “cuando tenía 11 años me mandaron a estudiar. Fue así que conocí a una familia en Flores que se dedicaba a la cría de caballos y a las jineteadas. Viví junto a ellos, fueron mis tutores y me crié al lado de los caballos.
Luego de 23 años de jineteadas, comencé a los 14, hoy entendí que con 37 años he llegado a lo máximo en esta actividad, como le ocurre a cualquier otra persona en los diferentes deportes o actividades donde se requiere mucho del esfuerzo físico.
Entiendo que lo central en la vida de un jinete se da entre los 18 y 32 años, afortunadamente a mí me fue tan bien en mi carrera que pude estirarla un poco más.
Como en muchos otras actividades también hay que tener suerte, en mi caso fui uno de los afortunados. Con sólo 18 años logré la primera moto que se otorgó como premio en Uruguay tras salir victorioso en monta en pelo en las jineteadas realizadas en Minas.
A partir de allí se me abrieron todas las puertas, me llegó una invitación para ir al Prado y no paré más. He participado en todas las jineteadas que se han realizado en Uruguay, también estuve en Jesús María en Argentina, en Bacari-Brasil y hasta el momento he logrado 15 motos de premio.
Un buen jinete tiene que andar mucho a caballo, se debe hacer gimnasia, practicar algún otro deporte para tener el “cuerpo blando” como solemos decir. En este deporte se requiere tener mucha vista y agilidad. La monta es de 8 segundos y en ese tiempo el animal hace muchos movimientos diferentes y eso debe ser acompañado también por el jinete que debe tener una rápida reacción procurando que el animal no lo tire.
Yo trabajo durante todo el año con los caballos, compro y vendo animales y muchos de los jóvenes que hoy quieren iniciarse en la actividad se arriman, trasmitimos algunos consejos, le contamos algunas de las historias que hemos vivido, como para que todo ello les sirva como ejemplo.
Cuando elegimos un ejemplar para la tropilla procuramos que el mismo sea un caballo de jineteadas con padres que hayan participado de las mismas y el animal está con todo su potencial entre los 5 y los 12 años.
Todas las competencias han sido importantes porque es una actividad que la llevo adelante con todo compromiso. Desde los 18 años monté en pelo y a partir de los 30 en adelante mi monta preferida ha sido el Basto Uruguayo.
En el Prado estuve participando durante 20 años y la despedida fue muy emocionante. Mi última monta será el 4 de agosto en una jineteada que realizaré en Palmitas y que desde hace 7 años llevo adelante en el marco del Día del niño.”
Hernández ha formado su familia junto a su señora Andrea disfrutando de sus hijos Florencia 16, Jorge Raúl 9 y Catalina 2, quienes acompañan cada una de sus decisiones. Su hijo ya jinetea petisos y dice que cuando sea grande quiere ser como su padre y este domingo estará en Cardona.
En estos años de triunfos, también hubo algunos sinsabores con lesiones. Recordó que “en mi trayectoria tengo 11 fracturas y cuando tenía 17 años sufrí un accidente muy importante en la Escuela de Cerro Alegre. En la actualidad sufro de las dos rodillas.
Protestas por las Jineteadas
En torno a las protestas que se vienen realizando en Montevideo por la realización de Jineteadas, Hernández señaló que “quienes protestan por esta actividad, no tienen idea lo que es un caballo, para mi es todo política.
Los caballos de jineteadas tienen un gran cuidado, un trato especial, no perciben del sentimiento del gaucho hacia el animal.
El cualquier deporte hay riesgos, un caballo también los tiene y estos animales les aseguro tienen un gran cuidado.