El flamante presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche, Walter Frisch, sostuvo que hablar de 10 mil personas más trabajando y un millón de litros diarios, es una meta posible en cuanto al aumento de la actual producción nacional.
Ese volumen de leche es equivalente a 500 tambos promedio como los que tiene Conaprole aunque, la realidad actual es que se está perdiendo un tambero cada tres días.
Por otro lado, cobrar lo adeudado por Venezuela, unos 30 millones de dólares, es de una trascendencia brutal para el sector.
Según su análisis se está produciendo en el Uruguay el litro de leche al mismo precio que lo están cobrando los productores en la fábrica, una ecuación que evidentemente no cierra.
Insistió en que aspirar a un millón de litros más de producción (50 camiones más) no es ninguna locura, ni algo inalcansable, sino una meta bien posible especialmente en algunas regiones potencializadas para ello.
Recordó que el mundo busca incentivar la radicación de la gente del campo y puso como ejemplo los resultados que los colonos del INC están teniendo en materia lechera, al punto que algunas colonias se definen como "estrictamente lecheras".
Con un mercado interno que abosrbe casi un 45% de la producción, la retracción que pueda hacer la población del consumo, hace bajar los volúmenes y naturalmente los precios, por lo que la ecuación que vincula al productor cambiaría en función de la posibilidad de agregarle Valor Agregado al producto a través de las empresas lácteas.