Una jornada de actualización sobre trabajo infantil y adolescente con la presentación de un listado de tareas peligrosas y la Ley de Empleo Juvenil se cumplió ayer en salones del Centro Comercial e Industrial de Soriano.
La organización estuvo a cargo del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, el Comité Nacional para la Erradicación del Trabajo Infantil e INAU.
La puesta a punto en estas temáticas estuvo a cargo de la Trabajadora Social Cecilia Menoni y de la Inspectora de Trabajo de INAU María Fadul, quienes al ser consultadas sobre la situación de Uruguay en materia de trabajo infantil y adolescente, las cifras que se tienen son del año 2011, debiendo el país actualizar las estadísticas.
De la investigación surge que hay entre 60 mil y 90 mil niños y niñas uruguayos desarrollando algún tipo de tarea que se cataloga como trabajo infantil. El pasado año se actualizó el listado de trabajo peligroso siendo un aporte muy importante”.
-¿No se le prohíbe a los niños trabajar, sino que deben hacer tareas acorde a su edad?.
-“Exactamente, Uruguay cuenta con una normativa en materia de trabajo adolescente que está reglamentada en el Código de la Niñez y la Adolescencia y allí se establecen parámetros mínimos para poder trabajar. La edad mínima de admisión a un empleo son los 15 años y determinadas condiciones de trabajo, teniéndose en cuenta el listado de tareas peligrosas.
En los últimos años se ha logrado una sensibilización en esta temática y mayor conocimiento de la población en general y los empleadores en general. En las inspecciones de rutina se asesora a las empresas de los requisitos que deben observar para que los chicos puedan trabajar y en qué puesto pueden hacerlo.
Hay herramientas del Estado como la Ley de Empleo Juvenil y el programa “Yo Estudio y Trabajo” que están fomentando la labor decente en la gente joven.
Desde el pasado año estamos organizando este tipo de talleres donde se analiza todo lo vinculado al trabajo informal, muchos de los cuales se dan en contexto familiar, en barrios, comunidades, visualizándose en algunas ocasiones que eso puede ser un aporte para esos niños. También se dan casos donde se les pone al cuidado de niños, abandonando esos adolescentes sus estudios y eso a pesar que no es considerado como un trabajo, se está comprometiendo a ese chico, quitándole espacios en la educación y sociabilización que son propios de su edad”.