Realizando una recorrida por establecimientos carcelarios del interior, estuvo en Cañitas y en la Unidad 24 de Pense el Comisionado Parlamentario, Dr. Juan Miguel Petit quien realizó una visita a los establecimientos, dialogó con los PPL y también con los funcionarios de los centros.
Petit afirmó que lo que ocurre dentro de las cárceles es parte de la sociedad, confirmando que en cumplimiento de penas hay más de 10.000 reclusos.
El sistema penitenciario en un espacio donde convergen muchas realidades, carenciadas, que arrastran problemas de mucho tiempo, de varias generaciones, donde se aprecian faltantes y por lo tanto estas personas requieren de un trabajo intensivo y en el Uruguay no se ha logrado aún tener estándar para responder a estas realidades.
Muchos áreas que estaban hacinadas -explicó Petit- se han mejorado, el INR está llevando adelante despliegues técnicos para tener un diagnóstico, no existe un ingreso sin una entrevista pautada lo que permite una mayor racionalidad en el momento de los traslados.
El Comisionado dijo que el 70% de la población penitenciaria está en el área metropolitana, pero le parece muy importante estar cada vez más cerca de las unidades del interior.
Reconoció que las cárceles son lugares donde convergen muchos conflictos, hay enfrentamientos entre grupos de personas, familias, barrios, y eso trae mucha violencia. Por esto –afirmó- se requiere una convivencia fuerte basada en programas socioeducativos, técnicos, que incluyan cultura, deporte, debiéndose reforzar todo ello para lograr bajar la conflictividad.
Las cárceles de mujeres para Petit es otro sector importante, opinando que esos dispositivos deben ser totalmente distintos a los de hombres. En Uruguay están muy masculinizados, en muchos casos están dentro de las cárceles de hombres y eso no es bueno.
El otro tema preocupante son las madres que están con sus hijos, que no son muchas en el país, pero donde se requiere trabajar de otra manera.
La sociedad debe entender que las cárceles deben cumplir una función y que no es sólo privar de libertad a una persona. Cuando se cumple una pena se debe trabajar con esa persona para que recomponga su vida, se restaure, reparar el daño provocado en los casos que es posible, trabajar sobre la vida de ese privado de libertad y sobre la familia del mismo.
Las cárceles no pueden ser una burbuja donde no entran algunos organismos públicos, por el contrario, deben entrar con mayor fuerza. Debe tener más presencia el sistema educativo, de salud, de salud mental, los tratamientos a las adicciones, la formación, capacitación y la Justicia. Recordó –Petit- que propuso que haya Fiscalías especializadas en materia penitenciaria para que quede claro que las cárceles no son un espacio de impunidad, son un espacio donde hay derechos y obligaciones.
Para bajar los niveles de reincidencias Petit opino que es clave disminuir los índices de conflictividad. En la cárcel -explicó- se encuentra de todo, desde una persona que allí aprende a leer y escribir y logra un oficio, hasta gente que pasa años privados de libertad, perdió ese tiempo y formación y al salir no saben ni en qué mundo están. Esas realidades deben cambiarse, generar una convivencia rica, activa y en algunos centros de reclusión eso se ha logrado. El sistema penitenciario es aún muy heterogéneo en Uruguay y debemos lograr que en todos lugares se trabaje igual y tener como modelos aquellos lugares que están bien.
Refiriéndose a la Unidad 24 y Cañitas, Petit dijo que en ambos lugares hay voluntad de trabajar, se requieren más recursos técnicos, logísticos y se están generando apoyos logísticos con las Intendencias, el Mides y hay una presencia reforzada de la Justicia que en definitiva eso hace bien a todos.