Mientras noticias emanadas en Colombia indicaban que 23 uniformados venezolanos, incluidos 20 militares, habían desertado y se dirigierona Colombia para entrevistarse con el Presidente interino Juan Guaidó, del otro lado de la frontera Maduro rompía relaciones con Colombia y retaba a la oposición a derrotarlo en nuevos comicios presidenciales. Calificando de "fantoche" a Juan Guaidó, lo retó formalmente a convocar a elecciones. La situación aparentemente era muy tensa, pero no se había salido de madre porque los sectores estaban muy separados.
"El Nacional", un diario que procura manejarse con independencia, indicó en su portal anoche que camiones con ayuda humanitaria retrocedieron en el puente Simón Bolívar y que el cargamento fue desviado del paso fronterizo luego de que quemaran a otros tres camiones en el lugar.
Además, citó al ministro de Defensa Luis Carlos Villegas, quien había dado instrucciones muy claras de reforzar la presencia militar y policial en el Catatumbo y que los efectivos portan armas largas y equipamiento de defensa militar.
A su vez, el diario dijo que Guaidó había pedido a ciudadanos que ayudaran a la descarga de la ayuda humanitaria de los camiones porque "quemarla es un crimen de Lesa Humanidad".
El canal chileno 24 Horas que trasmitía el ingreso de los cargamentos, fue sacado del aire por una decisión tomada por las empresas de cable de Venezuela.