Confirmándose el peor pronóstico, el cuerpo sin vida de Julen, el niño de dos años que cayó en un pozo el pasado domingo 13 en el municipio malagueño de Totalán fue hallado anoche.
El rescate, en el que colaboró desde el primer día un operativo de más de 300 efectivos que trabajaron por turnos, no cesó desde que el pasado 13 cuando se recibió el aviso de caída de un menor por un agujero de 25 centímetros de diámetro y 110 metros de profundidad en la zona conocida como Dolmen del Cerro de la Corona de esta localidad malagueña.
El niño, que estaba con unos familiares en una finca, cayó en un orificio de prospección para buscar agua de pequeño diámetro pero gran profundidad. Desde entonces se activó un operativo para rescatarlo formado por efectivos de distintos cuerpos que han estado trabajando en el lugar día, tarde y noche sin descanso y haciendo frente a las grandes dificultades técnicas que se fueron encontrando, especialmente por la dureza del terreno.
Julen tenía dos años. Sus padres, José Roselló y Victoria García, son vecinos muy conocidos en la barriada de El Palo, en Málaga, al pie de la sierra donde se encuentra Totalán.
En 2017 falleció su otro hijo, Óliver, cuando tenía tres años. Murió de forma repentina mientras paseaba por la playa junto a sus padres, según han relatado vecinos de la barriada.