El Instituto Nacional de Colonización había invitado públicamente el pasado 19 de enero a la inauguración del memorial dedicado a la familia colona Jacina Leiva, fundadora de la Colonia San Javier. El memorial fue realizado con el trabajo de varias instituciones y vecinos que se presentaron ante las autoridades del Ministerio de Educación y Cultura para solicitar el permiso correspondiente.
Al considerarse parte del Partido Comunista, el monumento tiene una clara simbología de ese partido, con la hoz y el martillo estilizados en la forma de un colono que impulsa un arado.
El monumento generó polémica cuando el Partido Nacional a través de su Departamental de Río Negro expresó en un comunicado que comparte el espíritu del reconocimiento pero no las características de la escultura, que además al estar instalado en terreno perteneciente a la Intendencia, debió contar con la aprobación de la Junta Departamental lo que no ocurrió.
La familia de Carlos Alberto Jacina Leiva simbolizó su lucha basada en la situación que enfrentó este colono, que durante la dictadura militar fue despojado de su tierra que resultó expropiada y por la cual nunca recibió la compensación respectiva.
Fueron los propios vecinos los que iniciaron el trámite correspondiente ante el MEC, con la firma de 300 residentes de la localidad, y moldeada por el escultor sanducero Wilson Bueno, en memoria a los campesinos perseguidos y despojados de sus bienes y pertenecientes al Partido Comunista.
En consecuencia y respondiendo a los cuestionamientos de los nacionalistas de Río Negro, expresaron que si bien respetan la opinión, no la comparten en absoluto.