Sergio Garzón, integra el colectivo “UMS Street Art” y llegó junto a otros artistas desde Bogotá-Colombia invitados a participar de este festival “33 Grados” que catalogó como “extraordinario” valorando la “excelente organización”. Junto a él llegaron Gina Jaramillo y Sebastián Arteaga.
Esta fiesta de arte urbano, dijo, nos ha permitido llegar y dejar pintado este mural para la ciudad de Mercedes.
Expresó en diálogo con Crónicas que en el mural se quiso representar a las personas afro del pacífico colombiano y “juntarlo con el festival de jazz que está ocurriendo ahora mismo en Mercedes”.
De pronto, agregó, el tiempo no ha ayudado mucho “ha sido un poco difícil pero el resto, la organización, la ciudad, las personas muy amables nos han sorprendido gratamente”.
En cuanto a la inspiración Sergio nos narró que para realizar las obras, el colectivo toma como referente los temas culturales, “en este mural en especial no queríamos hacer algo exclusivamente uruguayo, también queríamos traer algo colombiano y por tanto trajimos la raza del Pacífico colombiano que es muy característica y mezclarla con los sonidos del jazz, de la música negra. Estamos haciendo algunas abstracciones de instrumentos, de color, un poco más musical”.
El artista no quiso encasillar su obra ni en muralismo ni en graffiti puesto que, expresó, “siempre ha sido como la discusión de qué es una cosa y cuál la otra.
Nosotros no nos ponemos de parte ni de la una ni de la otra, creemos que son dos formas de expresarse diferentes. Es una manera de manifestar el arte, su pensamiento, sus sentimientos. Es una forma de expresión muy bonita que no luchamos la una con la otra, sino que nos complementamos”.
Sostuvo que cuando empezaron a pintar lo que más les gustaba era la interacción con la gente. “Tal vez hay lugares donde las personas no tienen acceso a galerías, o no la frecuentan, o no han gustado de ver un lienzo, un cuadro, no van a exposiciones de artistas y nos parecía que la calle es un lienzo que está expuesto a todos los estratos sociales, ricos, pobres, clase media, cualquiera puede pasar en un momento y disfrutarlo. Lo observa, y puede cambiar su día a día”.
Lo lindo de este festival es que el paisaje de la ciudad cambia un poco y sale de la monotonía, subrayó.
El trabajo de este colectivo puede disfrutarse en calle Gomensoro y Detomasi y la técnica utilizada ha sido vinilo porque es un mural muy grande como usar aerosol y es muy costoso. No obstante en algunas partes se usó. La idea era pintar más de un muro pero como el tiempo no ha favorecido han tratado de ocupar todos los esfuerzos en culminar esta obra y lo están logrando.