Asistieron integrantes de distintos sectores de la salud, representantes de la Jefatura de Policía de Soriano, Bomberos, del Comité de Emergencia quienes siguieron atentamente las exposiciones ofrecidas por la psicóloga argentina Stella Cístola, conferencista internacional en temas de psicología de emergencias.
La psicóloga dijo que los puntos más fuertes que se tocaron en la jornada tuvieron que ver con poder reflotar la importancia del autoconocimiento. Saber que en la emergencia hay tres momentos y que en cada uno de ellos hay cuestiones distintas para reflexionar, desanudar y actuar. Saber qué es lo que hay que hacer para poder volver tranquilos a casa y que eso implica poner un cierre al momento de la emergencia por más que cueste y que uno quede pegado emocionalmente. Hay que encontrar la forma de cerrarlo porque de lo contrario no está limpito para la próxima situación de emergencia. Es saber que esto empezó y terminó, que pusiste lo mejor que podías, y que si hubo alguna dificultad o si eso no salió, la próxima vez se va a mejorar.
Cístola hizo referencia a tres momentos de una emergencia. Estos son el antes, el durante y el después de la misma. Los tres son muy importantes aunque siempre se suele hacer hincapié en el durante, es decir, la cuestión operativa. Muy poco nos ocupamos del antes, que es la parte de la prevención, del alerta y del conocimiento. El después, desde el punto de vista psicólogico, considero que es la parte fundamental porque es el antes de la próxima situación, y es en esa instancia donde tenemos que hacer esta cuestión del fortalecimiento.
Expresó que de ahora en más son los propios emergencistas los que tienen que continuar trabajando en estas cuestiones, porque la psicología de la emergencia es una herramienta nada sofisticada y el propio conocimiento redundará en beneficio para sí mismo y constituir el equipo de trabajo porque la emergencia en solitario no se puede enfrentar.
Aconsejó implementar protocolos porque a nivel emocional éstos no existen, siendo una de las tareas y desafíos que quedaron tras cumplirse la jornada de ayer. Eso -dijo Cístola- significará ponerse junto al otro, hablar, controlar emociones, y asumir que ese ser humano tiene muchas cosas que la emergencia propia les deja. Todas las situaciones de emergencia que se dan deben empezar y terminar en su propio equipo de trabajo y no tiene que ir con esa carga a su familia o ambiente socio-afectivo porque a la larga termina siendo dañino, tanto como callarse, o querer esconderlo.
Mucho se preparan los equipos para trabajar con las víctimas, pero hay que entender que el cuidado de quien cuida es fundamental. Por eso pidió que comiencen a mirarse a sí mismos y fortalecerse, porque es la manera de salir adelante sin lastimarse o hacerle daño a otros.
Tanto los participantes como la profesional invitada valoraron la experiencia cumplida durante la jornada de trabajo donde se trabajó en equipo presentando distintas propuestas.