Un hecho de características no habituales en Paysandú tuvo
lugar en la noche de la víspera cuando dos malvivientes asaltaron a tres
cuidadores de una cooperativa en obra, a los que maniataron para hurtar al
menos 300.000 pesos, según indica la información primaria de carácter
extraoficial obtenida por diario El Telégrafo en el lugar de lo ocurrido.
Eran casi las 22.30 cuando uno de los integrantes de la
Cooperativa Covicitrus, enclavada en un terreno del barrio P-3, donde se están
construyendo 45 viviendas, se hizo presente para tomar el turno de sereno que
le correspondía. Cuando ingresó al obrador, ubicado al medio del terreno –lindero
por las calles Proyectada 200 y Setembrino Pereda-- encontró a sus tres
compañeros, dos mujeres y un hombre, tirados en el suelo y con las manos hacia
atrás, además de amordazados. Estaban en tal situación hacía ya una hora.
Al notar semejante cuadro les preguntó de inmediato qué había
pasado. En ese momento, el hombre que había sido golpeado por los asaltantes y
las jóvenes que habían sido zamarreadas, se encontraban en estado de shock.
Entre balbuceos lograron decir que habían sido víctimas de un robo y el joven
se comunicó de inmediato con el 911. Al ser un terreno de grandes dimensiones y
donde la mayoría de las viviendas, de dos pisos, ya han sido erigidas, temían
que los delincuentes pudieran estar en la zona aún.
De inmediato, la Policía sanducera activó las alarmas
correspondientes y dispuso el traslado de personal del Grupo de Respuesta
Táctica, de las comisarías Primera y Segunda e Investigaciones hacia la escena.
Asimismo, al saber la peligrosidad que rondaba, se dio la orden de que los
policías portaran armas largas y equipo táctico.
Se hizo una minuciosa inspección en toda la cuadra, pero no
hubo elementos que permitieran ubicar a los autores del hecho, ya que además
del dinero --que habría estado guardado una caja especial-- hurtaron la
motocicleta de una de las víctimas.
A medida que iban enterándose de lo ocurrido, otros
integrantes de la cooperativa se acercaban al terreno para saber en primera
instancia cómo se encontraban sus compañeros. El hombre que fue asaltado debió
ser atendido por personal médico y si bien se sospechaba que podría estar
herido de bala, luego fue descartado. En tanto, las jóvenes también recibieron
contención de sus colegas, ya que la situación las había dejado en estado de
shock.
Respecto al dinero, cifra final que estaba en duda, ya que
ese día habían realizado unos pagos, se supo que serían al menos
300.000 pesos.
La zona fue debidamente cercada por la Policía y hubo
patrullajes por el barrio, así como en el Curupí donde casi en simultáneo
habían denunciado una rapiña, aunque se sospecha que puede haberse tratado de
un elemento de distracción.
Cuando llegó la Policía Científica se realizó el
relevamiento planimétrico y fotográfico del obrador, lugar de donde fue hurtado
el dinero y donde se mantuvo a los serenos bajo amenaza.