El sindicato que agrupa a los trabajadores bancarios puso en suspenso las medidas gremiales que habían activado en espera de evaluación ante nueva propuesta presentada por el Directorio del Banco de la República.
El dirigente Álvaro Legaspi dijo a Crónicas que la propuesta pasa por una nueva forma de liquidación de los quebrantos de manera transitoria. Cabe decir que “dicha alternativa no fue planteada al sindicato, sino que fue resuelta en forma unilateral. De todas formas creemos que producto de la posición de la Comisión Representativa, la movilización de los compañeros y la resolución de la junta de delegados, el Banco presentó esta propuesta superior a la rechazada por los trabajadores, demostrando que había espacio para mejorar. Desconocemos si esta nueva liquidación resolverá la situación y si contempla todo el universo de realidades y compañeros”.
Indicó que todos los delegados harán una evaluación conjuntamente con los cajeros con respecto a la liquidación y a las particularidades de cada lugar. “Las medidas se ponen en suspenso a la espera de una evaluación”.
La Historia.
Es dable recordar que la Asociación de Empleados Bancarios del Uruguay se encuentra en conflicto con el Banco República por un problema en la liquidación de partidas que influyen en los salarios de los trabajadores. Como medida, cortaron las horas extras, lo que dificulta la recarga de cajeros automáticos del BROU en todo el país. Este conflicto surge a partir del nuevo sistema informático, que impactó tanto en los clientes como en lo relacionado con las retribuciones de los trabajadores.
Legaspi recordó que “en las primeras reuniones que tuvimos, hicimos el planteo y nos dijeron que eran sólo tres los trabajadores con dificultades. Nosotros tenemos que son 450 en total los que están mal liquidados. La información que tenía la administración es de tres trabajadores que reclamaron por carta.
Lo trabajado en agosto, que se liquida en octubre, tuvo un retraso de una semana. Nos pidieron una semana de plazo para pagar y nosotros no tomamos medidas. El 8 de octubre, al no tener ninguna señal de pago, definimos las medidas. Ahí comenzamos con una serie de ellas. Si un cajero automático se queda sin dinero o si hay algún desperfecto, eso no se atiende”.
Agregó que “el objetivo de la decisión adoptada por el sindicato no es que la gente no tenga plata. Queremos una salida rápida de este tema y que los trabajadores reciban los haberes que les corresponden. El Directorio reconoce ese tema. En los trabajadores de salarios más bajos equivale a un 30 % de sus ingresos. Se reconoció la deuda y que el sistema nuevo no da las garantías necesarias. El sistema contó 110 millones de dólares en primera instancia. La empresa entendió que era necesario, por algo habrán tomado esa decisión. Se gastó esa plata y ante cada modificación del sistema se ha gastado más, y eso seguirá. El BROU debe garantizar que cada trabajador cobre lo que le corresponde y que lo pueda visualizar. La defensa de la entidad como banco de los uruguayos es un compromiso del sindicato, llegando a donde sea”, concluyó.