La empresa “No soy plástico” eligió Canelones para instalar la primera planta de biopolímeros de América Latina y promete hacer bolsas que se disuelven en agua caliente a 80 grados, en la tierra se convierte en abono, en mares y ríos se desintegra y es comestible y carga hasta 4 kilos.
Para demostrarlo, brindó una muestra de la bolsa para hacer el experimento, donde la misma se colocó en una taza de agua caliente y luego de revolver con una cuchara se comprobó que quedó disuelta.
Según la empresa, estas bolsas que quieren fabricar en Canelones son 100% orgánicas, 100% compostables y no son tóxicas para ningún ser vivo.
La empresa ya recibió la autorización del gobierno de Canelones para abrir su planta y evalúa si ubicará en el Polo Tecnológico de Pando o en otros dos puntos de la ruta 5.