Una mujer que iba a ser trasladada de la cárcel de mujeres a la Unidad 24 donde ya está recluida una peligrosa jefa de una organización narco, terminó desatando una reyerta de la que participaron 22 internas que trataron de incendiar el recinto. Diez heridos dejó el incidente entre ellos cinco policías.
Según las autoridades, la intención de utilizar a la Unidad 24 de Pense en Mercedes como lugar de reclusión, obedece a que la cárcel presenta condiciones de seguridad requeridas, lo que sin embargo en los hechos no está demostrado. Aparentemente, una sucesión de extraños hechos parecería inclinarse a demostrar lo contrario, pero igualmente se mantuvo la decisión.
Si bien la mujer en cuestión estaba en el sector de máxima seguridad, tres internas extorsionaban a familiares de otras reclusas allí alojadas ante lo cual se decidió el traslado a penitenciarías del interior. Días pasados se había efectivizado el cambio de alojamiento de una de las involucradas. La propia jefa de un grupo acusado de maniobras de extorsión, está ahora en el INR 24 de Pense, pero no se han tenido noticias de incidentes.
Ayer a la mañana cuando se procedía al traslado de la que venía para Soriano, se produjo una serie de incidentes donde 22 reclusas comenzaron a romper vidrios e incendiar los colchones en señal de protesta, hechos que terminaron con cinco policías heridos y cinco internas también con lesiones, entre ellas la fractura de un dedo. La decisión de traslado se extendió a otras que fueron identificadas en la reyerta y en la requisa fueron encontrados cortes, teléfonos celulares, tijeras, trinchetas y otros elementos agresivos.