Un funcionario judicial, con 37 años de experiencia en juzgados penales de Montevideo y Canelones, dijo que nunca había visto un asesinato tan horrendo.
La autopsia reveló que Inti Nahuel Lois, de ocho años, fue muerto a golpes en la cabeza presuntamente con una piedra o una pala, tenía un brazo fracturado y casi desmembrado. La autopsia indicó que hay “sospechas de abuso sexual”, dijo la fiscal del caso Darviña Viera.
El cuerpo fue encontrado en Pinamar Norte, en una zona boscosa y cerca de una cañada, a cinco kilómetros de la casa del menor en Neptunia Norte.
A un adolescente de 16 años, que vive a pocas cuadras de la casa de Nahuel, se le inició ayer una formalización de la investigación en base a dos evidencias: decenas de testimonios de testigos y pericias forenses.
“Los testimonios son muy completos. Está descartado que otras personas participaron en el crimen”, expresó la fiscal.
Hay testigos que señalaron a la fiscal Viera que vieron cómo el adolescente interceptó al niño en Neptunia Norte. Otros vecinos, de Pinamar Norte, relataron que vieron al sospechoso salir de la zona boscosa mojado hasta la cintura y con dos bicicletas al hombro: una de su propiedad y la otra la de Nahuel.
Poco después de la formalización, las familias del adolescente y de Nahuel se encontraron frente al Juzgado Penal, lo que generó un incidente con mucha tensión y elevada carga emotiva.